Plaxo se sigue equivocando
Los problemas de privacidad con Plaxo no son nuevos. De hecho, estuvieron a punto de causar la desaparición de la compañía de un plumazo.
Fue en el 2006, cuando su CEO, Ben Golub (en la foto), se vio forzado a publicar una carta de disculpa por haber enviado spam constantemente a sus suscriptores.
“Para todos aquellos que odiaban las alertas de Plaxo, recibían spam, o fueron perjudicados por el servicio, pedimos perdón”, escribió.
La disculpa para muchos llegó tarde, mal y nunca. Durante meses, el deporte diario en los blogs de EE UU había sido criticar a Plaxo por su pésima política de privacidad.
Visité a Ben Golub hace unos meses en un viaje a San Francisco. El cuartel general de Plaxo, perdido en una esquina remota de Mountain View, es una especie de sótano sin luz natural. Un buen símbolo para el momento que atravesaba la compañía… Todavía no se había anunciado la compra de Comcast.
Pregunté a Ben por sus famosos problemas de privacidad. “Tenemos mejor reputación de la que teníamos antes”. “Sufrimos por ser los primeros en experimentar en la red social. Las redes sociales están haciendo ahora cosas mucho peores de las que hicimos en su momento y no reciben el mismo tratamiento”. Cierto… en parte.
Me dí de alta en Plaxo hace meses. Me borré poco después. No acababa de verle el sentido al servicio, un solape entre una red social profesional, un add-on al email, una agenda de contactos social…
¿Qué quiere ser Plaxo? Los rápidos movimientos del mercado les han dejado en tierra de nadie. Y la compra por parte de Comcast, después del ruido inicial, no parece haberla sacado de su indefinición.
Lo peor de todo, es que sigue atentando contra la privacidad. Después de darme de baja del servicio, sigo recibiendo emails (spam) sobre actualizaciones de mi red de contactos. Cada vez que recibía uno, iba a la letra pequeña, al final del texto, ahí donde siempre pone “si no deseas recibir más emails, haz click aquí”. Y lo hice. Y nada. Siguen apareciendo. Es como una pesadilla que te persigue. Lo curioso es que ahora ya no tienen ni letra pequeña al final, no hay forma de escapar
Recientemente conocí el caso de un amigo que le pasaba algo parecido, pero con su foto. Cada vez que recibía un email suyo, veía su cara tamaño carnet en la esquina superior derecha del mensaje. Se dio de baja de Plaxo, borró cualquier resto de sus datos. Y nada. La foto seguía apareciendo como un fantasma.
Miedo me da de la identidad online única, OpenID y similares…
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2 Responses to “Plaxo se sigue equivocando”
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Totalmente de acuerdo!
[...] Tras haber visitado por allá unas cuantas start-ups y gigantes de todos los pelajes, desde Xobni, Plaxo o Meebo hasta Google o HP, Twitter me desconcertó. Me esperaba una cultura más rebelde y juvenil, [...]