Doce años de “CiberPaís”… y los que quedan
Esta es la portada del último número en papel del CiberPaís y hoy escribo ahí mi último artículo. Demasiados finales en una misma frase.
Es irónico (y una señal de los tiempos que corren) que un escueto post haya destapado la noticia del cambio, desconozco si a mala leche.
Un amiguete fiable me dice que para nada, que todo empezó en un hilo de emails que acabó transformándose en una reflexión sin malicia.
Luego Internet se encargó del resto, del ruido, el machaqueo tuitero y los gurús del “ya te lo dije” que en realidad nunca dijeron nada. Ruido, ruido, ruido y digestión posterior. Lo normal.
Hubo de todo. Críticas constructivas y absurdas, rectificaciones, pesimismo, incredulidad, nostalgia y reconocimiento del trabajo bien hecho.
Cuando me comunicaron el cambio la semana pasada se me escapó un “quéputada” mental. Luego un hilo de tristeza. Y más tarde, al ver los planes de continuar en papel a diario y reforzar en online, la decisión me pareció tan lógica como inevitable.
Las grandes cabeceras viven la transición más violenta desde su fundación. Caen los ingresos en papel, Internet camina aún en pañales en rentabilidad y los contenidos, las fuentes y la investigación se resienten con el apretón. Imposible cobrar por un modelo en plena reconversión.
Creo que habrá que esperar al menos cinco, ocho o 10 años para que todo vuelva a rodar. Cuando no tengamos un PIB en rojo ni un 20% de paro; cuando los anunciantes quieran arriesgar y gastar más en online; cuando los Apple, Google y compañía vean en la información digital un modelo de negocio como la música o las series de TV; y cuando los medios logremos convencer a la gente de que el buen periodismo cuesta dinero, entonces habremos salido del túnel.
El hoy y el mañana es digital y el papel tal vez acabe siendo un producto de minorías, sin desaparecer. Aunque quién sabe, la vida da muchas vueltas.
No sé quién lo dijo hace poco ni dónde lo leí, pero la idea se me quedó grabada: “Los periodistas tenemos que aprender a vivir felices en la incertidumbre”. Pues eso.
El CiberPaís para mí había sido una apuesta casi personal. Empecé en el 2006 y más tarde dejé mi trabajo en el 2008 para dedicarme de lleno a esto del periodismo, con pasión y sin prejuicios entre bits ni papel, con una idea fija en la mente: intentar contar buenas historias.
Ahora se abre una nueva etapa. Seguiré dando guerra (la que me dejen) en el día a día en papel y en online.
Ah, y sobre las historias, ustedes mismos
Les dejo 10 de mi baúl particular a las que guardo un cariño especial. Vendrán más.
- Tabletas, la pelea ya está aquí
- La importancia de ser el primero
- El mito de la adicción a Internet
- Fundador de Foursquare: “Somos como Facebook o Twitter, pero con localización”
- Fundador de LinkedIn: “Hay que separar la vida personal de la profesional”
- El futuro del móvil se prueba en Japón
China: de fábrica del mundo a potencia en I+D
¿Quién no ha leído alguna vez esos reportajes tipo “la fábrica del mundo”, con inquietantes fotos de ejércitos de trabajadores en línea ensamblando gadgets o manufacturando en segundos cualquier producto inimaginable destinado a saciar el voraz apetito consumista de Occidente?
Durante la última década China se nos ha presentado así, como millones de trabajadores no cualificados capaces de fabricar mejor y más barato que el resto del mundo.
Es cierto, y lo sigue siendo. Pero la situación está cambiando.
Japón, EE UU, Alemania, Francia, Reino Unido o España se ahogaron en la crisis (y ahora en la post-crisis) y recortaron drásticamente su gasto en I+D e innovación. China, sin embargo, no ha parado de aumentarlo.
Es la principal conclusión del estudio publicado esta semana por el World Intellectual Property Organization (WIPO), organismo de las Naciones Unidas (PDF aquí).
Algunos datos: China incrementó un 18,5% el número de patentes registradas en el 2008 y un 8,5% en el 2009 (primer gráfico). El número de peticiones de protección de marcas creció en este país un 21% el año pasado frente a la caída del 12% en EE UU.
Tecnología, ingeniería, energía, telecomunicaciones, defensa… son los campos donde China está invirtiendo más que nadie en I+D. Un ejemplo: la compañía de equipamiento de telecomunicaciones ZTE (2º gráfico) disparó su gasto en I+D un 45% en 2009.
Interesante también ver cómo Apple aumentó en más de un 20% su gasto en I+D, por delante de Microsoft o Samsung (aunque estas con cifras absolutas mucho mayores). Los recortes en otras compañías japonesas y americanas son preocupantes
La próxima vez que pensemos en China, mejor pensar dos veces. De fábrica están pasando a ser laboratorio.
En diez años habrá que fijarse en la letra pequeña de los móviles. Es probable que en lugar del famoso “Designed in California. Assembled in China”, leamos una sola frase: “Designed and assembled in China”.

Foto: Ed Burtynsky
¿Salvarán Elop y Lees a Nokia y Microsoft?
Quédense con estos nombres: Andrew Lees y Stephen Elop (”el señalado”, en la foto).
Son las personas que podrían resucitar o condenar para siempre a Microsoft y Nokia en el móvil.
Apuesto a que pocos directivos quisieran estar ahora en su lugar. La presión es enorme.
Microsoft presentará Windows Phone 7 el próximo 11 de octubre (fecha no confirmada oficialmente, pero por ahí caerá). De su adopción, cuya acogida inicial ha sido aceptable, dependerá el futuro de la compañía en el mundillo de la movilidad.
Uno de los jefes de Samsung España me lo comentó el otro día abiertamente: “nos hubiera gustado que Windows Phone 7 hubiera llegado mucho antes, pero la situación es la que es…”. Y la situación es que la cuota de mercado mundial de Windows Mobile en smartphones ha caído desde un 12% en el 2008 al 5% actual.
Pero lo malo no son las cuotas, ni las predicciones (que son solo eso, predicciones), ni que Microsoft se la juegue en smartphones. Lo realmente delicado es que su futuro en la electrónica de consumo y contenidos digitales pende de un hilo.
Piensen en tablets. ¿Dónde están los de Redmond? Desaparecidos. ¿webTV? Desaparecidos. ¿Buscadores y publicidad online? Un quiero y no puedo. ¿Música y reproductores? Inexistentes… Todos estos son, como le gusta decir a Ballmer, negocios de más de 1.000 millones de dólares.
Microsoft (quitando Xbox) sigue siendo Office, Windows para PCs y herramientas de empresa. Un gran negocio para el presente pero una pésima apuesta de futuro.
¿Y Stephen Elop? Un gráfico publicado en The Guardian muestra el verdadero problema al que se enfrenta: los ingresos de Nokia crecen pero sus beneficios se desploman (un 56%, por ejemplo, si comparamos el primer trimestre de 2010 con el de 2008).
Tras un tibio Nokia World, le quedan por delante demasiados retos: hacer olvidar fracasos como el Booklet 3G o el N97, aclarar la dirección futura de MeeGo y, sobre todo, devolver a Nokia al primer puesto en diseño, innovación y marca con gancho.
Ojo, ni Microsoft ni Nokia han muerto. Por seguir la rima, se han ido de parranda. Y quizás regresen más fuertes que nunca. Pero si en un año los nombres de Andrew Lees y Stephen Elop no le dicen nada, mala señal.
Se buscan directivos honrados
Lo de Mark Hurd, Oracle y HP va camino de convertirse en el culebrón más caliente de Silicon Valley. Me imagino a los abogados encorbatados trabajando a destajo. Informes de investigación, finiquitos multimillonarios, contratos blindados, demandas… todo un show.
Por si no lo han seguido, Hurd era el jefazo de HP hasta el pasado agosto. El consejo de administración le despidió fulminantemente tras una demanda de acoso sexual interpuesta por una antigua actriz de películas eróticas de serie B. Han leído bien.
No se encontraron pruebas de acoso pero sí de falsificación de dietas por parte de Hurd. Bum. A la calle.
Larry Ellison, patrón de Oracle y colega de Hurd, escribió enfurecido al NYT, calificando de absurda la decisión de HP, igualándola a la que tomaron “los idiotas del consejo de Apple cuando despidieron a Jobs”.
El resto se veía venir: Ellison fichó ayer a Hurd como presidente de Oracle y, apenas 24 horas después (hoy), HP ha demandado a Mark por violar (otra vez) las claúsulas de su contrato de rescisión, entre ellas, facilitar información a competidores.
¿Cómo se le ha podido escapar este asunto de las manos de forma tan vergonzosa a HP? Escribí este artículo sobre ello, publicado el domingo. Algunas reflexiones:
1) El consejo de HP no ha sido transparente… Todavía hoy no se conocen las verdaderas razones del despido de Hurd. Si la investigación no halló pruebas de acoso sexual, ¿tiene sentido echar a un CEO de alto calibre por falsificar dietas? ¿Hay alguna otra razón detrás? Transparencia, señores.
2) … pero tal vez haya tomado la decisión adecuada. Pese a que desconocemos la verdad, está claro que Mark no es un santo. Si el consejo de HP quería dar ejemplo a sus 310.000 empleados y hacerles ver que serán tajantes con el comportamiento amoral, la decisión no es descabellada. Aun así, la transparencia y la rectitud no son incompatibles.
3) Oracle envía una pésima señal a sus empleados. Menuda directiva. Veamos. Larry Ellison, un tipo que también fue demandado en el pasado por acoso sexual y que suele bromear con disparar a sus competidores. Chuck Phillips, el hasta ahora presidente, cuyas fotos con una amante empapelaron las calles de Nueva York. Y ahora Mark Hurd, el adúltero falsificador de gastos de empresa. Que levante la mano quien quiera trabajar ahí.
4) Fallan los códigos de conducta corporativos. ¿Por qué se producen estos deslices de ética? ¿Cómo evitarlos? La pregunta del millón. A lo mejor si los códigos de conducta no fueran espesos documentos legales y se trabajara desde el principio, día a día, en crear una cultura empresarial asociada a la ética, no hubieran existido los Enron, los WorldCom ni los Grupo Marsans. Y, quién sabe, incluso igual nos hubiéramos ahorrado una crisis financiera.
