Se buscan directivos honrados
Lo de Mark Hurd, Oracle y HP va camino de convertirse en el culebrón más caliente de Silicon Valley. Me imagino a los abogados encorbatados trabajando a destajo. Informes de investigación, finiquitos multimillonarios, contratos blindados, demandas… todo un show.
Por si no lo han seguido, Hurd era el jefazo de HP hasta el pasado agosto. El consejo de administración le despidió fulminantemente tras una demanda de acoso sexual interpuesta por una antigua actriz de películas eróticas de serie B. Han leído bien.
No se encontraron pruebas de acoso pero sí de falsificación de dietas por parte de Hurd. Bum. A la calle.
Larry Ellison, patrón de Oracle y colega de Hurd, escribió enfurecido al NYT, calificando de absurda la decisión de HP, igualándola a la que tomaron “los idiotas del consejo de Apple cuando despidieron a Jobs”.
El resto se veía venir: Ellison fichó ayer a Hurd como presidente de Oracle y, apenas 24 horas después (hoy), HP ha demandado a Mark por violar (otra vez) las claúsulas de su contrato de rescisión, entre ellas, facilitar información a competidores.
¿Cómo se le ha podido escapar este asunto de las manos de forma tan vergonzosa a HP? Escribí este artículo sobre ello, publicado el domingo. Algunas reflexiones:
1) El consejo de HP no ha sido transparente… Todavía hoy no se conocen las verdaderas razones del despido de Hurd. Si la investigación no halló pruebas de acoso sexual, ¿tiene sentido echar a un CEO de alto calibre por falsificar dietas? ¿Hay alguna otra razón detrás? Transparencia, señores.
2) … pero tal vez haya tomado la decisión adecuada. Pese a que desconocemos la verdad, está claro que Mark no es un santo. Si el consejo de HP quería dar ejemplo a sus 310.000 empleados y hacerles ver que serán tajantes con el comportamiento amoral, la decisión no es descabellada. Aun así, la transparencia y la rectitud no son incompatibles.
3) Oracle envía una pésima señal a sus empleados. Menuda directiva. Veamos. Larry Ellison, un tipo que también fue demandado en el pasado por acoso sexual y que suele bromear con disparar a sus competidores. Chuck Phillips, el hasta ahora presidente, cuyas fotos con una amante empapelaron las calles de Nueva York. Y ahora Mark Hurd, el adúltero falsificador de gastos de empresa. Que levante la mano quien quiera trabajar ahí.
4) Fallan los códigos de conducta corporativos. ¿Por qué se producen estos deslices de ética? ¿Cómo evitarlos? La pregunta del millón. A lo mejor si los códigos de conducta no fueran espesos documentos legales y se trabajara desde el principio, día a día, en crear una cultura empresarial asociada a la ética, no hubieran existido los Enron, los WorldCom ni los Grupo Marsans. Y, quién sabe, incluso igual nos hubiéramos ahorrado una crisis financiera.
Tags: HP, Jodie Fischer, Larry Ellison, Mark Hurd, Oracle
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