La semana del ‘Tablet World Congress’
¿El Mobile World Congress? Bien, gracias, hemos sobrevivido, que no es poco. Cuatro días de continuas ruedas de prensa, cientos de emails, entrevistas, keynotes, pruebas de gadgets y comidas a las 5 de la tarde a base de bocadillos y galletas tienen su aquel.
El multitasking también tiene sus límites por lo que no me he pasado mucho por aquí. Pero digerida la avalancha de información, ahí van algunas de las grandes tendencias que se han visto en la feria:
- Del ‘Mobile World Congress’ (MWC) al ‘Tablet World Congress’: lo malo de elegir el nombre de un evento de tecnología es que en un par de años se te puede quedar obsoleto. Algo parecido le ha ocurrido al MWC: más que de smartphones, hemos hablado de tabletas.
Estaban por todas partes. Motorola, Samsung, LG, Acer, Huawei, Toshiba y Viewsonic, entre otros, aprovecharon para mostrar sus modelos y HTC para lanzar el suyo.
La medidora Webtrends analizó las palabras más citadas en la Red relacionadas con el MWC entre el 13 y el 17 de febrero (en la infografía de la izquierda) y el 48% hacían referencia a tablets, el resto a smartphones. Y vean ese 56% que se lleva Google Android…
- Google, la referencia: hablando de Google… sin duda, ha sido la que mejor ha sabido llamar y captar la atención en el MWC. Decir ahora que Google es la referencia en móviles puede parecer obvio, pero si tenemos en cuenta que hace 2 años Android no aparecía en ninguna parte y que este año su stand ha sido uno de los más concurridos y originales, el progreso es alucinante.
- Los operadores no se rinden: no han tirado la toalla en ninguno de los frentes en los que declararon la guerra hace un año, como las tiendas de aplicaciones o el cobro a las empresas de Internet por usar su infraestructura. Lo tienen difícil en ambos.
- Nokia, en horas muy bajas: desde mi punto de vista, la situación de la finlandesa es preocupante. Empezó el MWC el domingo 13 diciendo que este año estrenarían su primer móvil con Windows Phone para acabar negándolo por otros canales. El nivel de incertidumbre es brutal y, mientras, su última oportunidad de renacer se le escurre de las manos. ¿Quién en su sano juicio va a comprar ahora un móvil Symbian? ¿Quién va a esperar a 2102 por uno con Windows Phone?
- Ojo a lo nuevo que viene. Quizás de lo más fresco de la feria: las miradas hacia temas aún por explotar como la aplicación de la tecnología móvil a la salud (mHealth), la supuesta explosión de pagos con el celular en el 2011, el uso de aplicaciones y sistemas operativos móviles en múltiples ámbitos, desde el coche a los electrodomésticos, o la innovación en 2020.
- Y sobre el MWC… éxito (relativo). Sí, las cifras están muy bien. 60.000 asistentes, un 22% más que el año pasado. Mandamases para parar un tren (hasta 50 CEOs, entre ellos los de Google, Twitter, Microsoft, Nokia…). Más de 12.000 desarrolladores… podríamos seguir.
Sin embargo, problemas básicos como la falta de conectividad WiFi y 3G, auditorios demasiado pequeños para la avalancha de gente, una sala de prensa caótica donde había que tirarse por el suelo para trabajar y los eternos problemas de hoteles caros y robos constantes ponen a Barcelona en una mala posición para competir con Milán, Munich o París a partir del 2012. Sería una pena que se llevaran la feria a otra parte. Mi intuición me dice que lo harán.
Por cierto, también a modo de resumen, este jueves hablé unos minutos en el programa de Cadena SER La Ventana, conducido por Gemma Nierga, sobre el Mobile World Congress y cómo serán los móviles en 2020. Poco tiempo para entrar en detalles, pero la experiencia fue muy curiosa. Podéis escuchar el audio aquí (a partir del minuto 10, más o menos).
El día que Nokia saltó al vacío
Hoy, 11 de febrero, huele a día histórico en el mundillo de la telefonía móvil.
En unos años se recordará, para bien o para mal, aquella semana, esta, en la que el jefe de Nokia, Stephen Elop, envió a sus empleados el email más contundente jamás escrito por un CEO, vendió su alma (y gratis) a Microsoft y saltó al vacío desde una plataforma en llamas esperando aterrizar en tierra firme y templada. Está por ver si lo conseguirá.
Hace unos minutos la finlandesa ha hecho oficial desde Londres lo que a lo largo de la tarde de ayer y esta mañana se daba a conocer entre rumores y confirmaciones: su alianza con Microsoft para parar los pies a Apple y Google.
“Estoy aquí para luchar, y eso es lo que haremos”. Fue la frase lapidaria con la que Elop cerró la presentación. A los inversores, de momento, no les ha gustado.
¿Cuáles son las claves de la alianza?
1) Nokia adoptará Windows Phone 7 (WP7) como sistema operativo de referencia en sus smartphones. Elop lo repitió como cuatro o cinco veces. Ni MeeGo + Symbian ni Android. WP7 es la apuesta.
2) Symbian queda relegado a la gama media-baja y la idea es ir transitando poco a poco hacia WP7 en estos segmentos. MeeGo seguirá en fase experimental. Sacarán el primer smartphone con MeeGo este año, pero en plan prototipo.
3) Nokia impulsará los activos clave de MSFT en el móvil, es decir, además de WP7, Bing, Xbox Live y Office.
4) La tienda de apps de Nokia, Ovi, pasará a estar integrada en Microsoft Marketplace (han leído bien).
5) Microsoft proveerá sus propias herramientas de desarrollo para Nokia. Traducido: QT, la plataforma de desarrollo de Nokia, desaparece del mapa.
6) Reestructuración: Elop ha confirmado que despedirán a empleados a raíz de la alianza, que reenfocarán su gasto en I+D y que Finlandia, a pesar de todo, seguirá siendo la “casa” de Nokia.
Habrá más anuncios esta tarde, pero esto ha sido lo más jugoso. Por supuesto, no han faltado las citas de Churchill de Elop para meter épica al asunto y el bla, bla, bla marketiniano de Ballmer.
Mi visión del asunto, la verdad, es más agridulce que otra cosa.
A falta de digerir el bombazo y conocer el resto de detalles hoy y durante el Mobile World Congress que comienza este domingo, veo unos cuantos aspectos positivos y una pesada lista de incertidumbres. Ya lo sé, nadie dijo que reflotar Nokia fuera a ser fácil.
Primero lo bueno:
- Cambio brutal de actitud y estrategia: hace un par de años entrevisté al anterior CEO de Nokia, OPK. Ni se atrevía a nombrar a Apple y Google. Elop, sin embargo, ha llegado con ganas de guerra. Cierto, estaba obligado, no le quedaba otra que hacer un cambio radical y lo ha hecho. Si Nokia no despierta con esto, no lo hará nunca.
- Software: Xbox Live, Bing y Office son tres grandes activos para llevar al móvil. Si algo puede preocupar a Apple y Google es que esa integración de activos funcione. El propio Andy Rubin lo apuntaba en esta entrevista hace poco.
- EE UU: La alianza con MSFT dará a Nokia una mejor entrada en EE UU, mercado en el que habían fracasado hasta ahora.
Y ahora lo malo:
- Microsoft, el gran beneficiado: lo apuntaba en Twitter. Ballmer se ha colado hasta la cocina en la finlandesa sin necesidad de soltar un dólar. Creo que el mejor parado sin duda es Microsoft: se casa con Nokia pero seguirá “ligando” con otros fabricantes. Para ellos es una alianza caída del cielo. Para Nokia, un parche de urgente necesidad.
- Desarrolladores: serán la clave. Microsoft no había logrado hasta ahora atraer a una masa crítica de desarrolladores de apps en el móvil. Tampoco Nokia. ¿Por qué los van a convencer juntos?
- Fracaso de Nokia en software y servicios: con la alianza se esfuma la eterna aspiración de Nokia de ir más allá del hardware, de emerger en software y servicios. Microsoft toma las riendas. Ovi, MeeGo, Symbian… quedan en segundo plano. Será un golpe muy duro de digerir para Nokia, moral y organizativamente.
- Tablets: Nokia aún no tiene una estrategia establecida en este frente. Otra oportunidad que se escapa. Y MSFT tampoco se antoja como el mejor compañero de viaje…
Al final, me da que la broma de Vic Gundotra (VP, Google), resume bien la situación ahora mismo: “Two turkeys do not make an Eagle”. O tal vez sí…
