Instagram, la vida en fotos
Ver y ser visto, colarse en la vida de los demás y compartir la nuestra en breves instantáneas sobre la marcha. Es el secreto de Instagram, hacer eso y solo eso, y hacerlo muy bien, quizás mejor que nadie.
“No fuimos la primera aplicación de filtros ni la primera red social de fotos, pero sí fuimos los primeros en combinar ambas cosas“. Así lo ve su fundador, Kevin Systrom.
A finales de Septiembre tuve la oportunidad de entrevistarlo en San Francisco, en la sede de la empresa. Publicamos la entrevista hace un par de semanas, la podéis leer aquí.
Systrom, de 30 años, ingeniero por Stanford, ha empezado con buen pie. Montó Instagram hace un año y hoy cuenta con más de 12 millones de usuarios registrados y 15 fotos subidas por segundo. Cada mes se unen 1,2 millones de personas.
Pese a la buena acogida, ha sabido mantener la cordura: son cinco empleados en una diminuta oficina compartida con otras start-ups y han recibido ’solo’ 7,5 millones de dólares de inversión. En España esta cifra es una barbaridad, pero si se compara con las millonadas que han levantado otras apps, como Flipboard, formada por decenas de empleados y 60 millones de dólares en fondos, lo de Systrom es de perfil bajo. Y acertado.
Hablamos un buen rato sobre por qué gusta tanto Instagram, por qué regresamos una y otra vez , qué nos lleva a compartir constantemente fotos de nuestra vida con amigos y desconocidos. Ahí van algunas conclusiones:
- Simplicidad. Es, con diferencia, la app social de fotos más bien diseñada, intuitiva y fácil de usar. “Los detalles y la simplicidad importan. Al principio trabajamos muchísimo en pequeñas cosas, como cargar muy rápido las fotos, el diseño, la tipografía… La gente lo acaba apreciando“, dice Systrom.
- El tirón del iPhone 4. Lanzar en el momento adecuado, el ‘timing’, lo es todo. Instagram aterrizó poco después de la llegada del iPhone 4. “Todo el mundo quería experimentar con la nueva cámara y nosotros estábamos allí. Eso nos ayudó“.
- La curiosidad por la vida de los otros. Que levante la mano quien no entre de vez en cuando en Instagram para seguir las andanzas de un amigo, un conocido o un completo extraño que nos ha caído simpático. Las redes sociales crean esos lazos tan difíciles de explicar en términos convencionales de amistad. Según Systrom, “a la gente le encanta ver instantes de la vida de otros“.
- Fotógrafos somos todos. Los filtros de Instagram convierten fotos mediocres en aceptables e instanténeas espectaculares en pequeñas obras de arte digital. A nadie le avergüenza ahora compartir una foto, todo lo contrario. “Me encanta que cualquiera pueda sacar el móvi y capturar un momento del mundo. Lo que estamos haciendo simplemente es facilitar que los aficionados a la fotografía tomen mejores fotos“, dice Systrom.
Desmenuzó también lo que viene y cómo será Instagram en unos años:
- Versión para Android y web. Android es su prioridad número 1. “No me puedo comprometer a una fecha, pero será muy pronto“. ¿Por qué no la han lanzado antes? “Cuestión de recursos, somos solo 6, queríamos centrarnos primero en iOS“. Luego vendrá una versión web. “Haremos algo, seguro“.
- Vídeos: no lo mecionó durante la entrevista, quizás era pronto, pero estos días hemos sabido que la posibilidad de filmar y compartir vídeos está en la lista. ¿Cuándo? A juzgar por lo que se demora la versión de Android, tardará en llegar.
- Publicidad. “Tal y como lo conocemos ahora, Instagram será siempre gratis, pero vamos a ofrecer a las marcas herramientas para que puedan ser anunciantes efectivos en la aplicación“, dice Systrom. El sector de la moda es uno de los mejores candidatos. Hay otros.
- Adiós a las cámaras compactas. “Las cámaras compactas desaparecerán. ¿Para qué llevar una en el bolsillo por separado si no hacen fotos mucho mejores que las del móvil, no tienen conexión a Internet y pesan el doble. Todo eso acabará en el móvil“.
Entre pregunta y respuesta, también se dejó hacer unas cuantas fotos. Con Instagram, por supuesto.
