Deprecated: Assigning the return value of new by reference is deprecated in /usr/home/angelmendez.es/web/wp-settings.php on line 472

Deprecated: Assigning the return value of new by reference is deprecated in /usr/home/angelmendez.es/web/wp-settings.php on line 487

Deprecated: Assigning the return value of new by reference is deprecated in /usr/home/angelmendez.es/web/wp-settings.php on line 494

Deprecated: Assigning the return value of new by reference is deprecated in /usr/home/angelmendez.es/web/wp-settings.php on line 530

Deprecated: Assigning the return value of new by reference is deprecated in /usr/home/angelmendez.es/web/wp-includes/cache.php on line 103

Deprecated: Assigning the return value of new by reference is deprecated in /usr/home/angelmendez.es/web/wp-includes/query.php on line 21

Deprecated: Assigning the return value of new by reference is deprecated in /usr/home/angelmendez.es/web/wp-includes/theme.php on line 623
¿Cuánto dura (y debería durar) un smartphone? : Wishful thinking

¿Cuánto dura (y debería durar) un smartphone?


Haga memoria: ¿cuánto hace que compró el smartphone que lleva en el bolsillo? Si la respuesta es hace dos o tres años es muy probable que haya empezado a inquietarse con lo lento que abre el email, carga una aplicación, responde al teclear o activa la cámara y procesa una foto.

Hace unos días mantuve un debate en Twitter con Ángel Jiménez de Luis justo sobre este tema: ¿Es normal que un smartphone de dos o tres años de antigüedad funcione bastante peor que al principio? ¿Están los fabricantes acortando deliberadamente la vida útil de los móviles para empujarnos a comprar uno nuevo antes de lo necesario? ¿Se puede hablar de obsolescencia programada?

La postura de Ángel era que no, que uno puede seguir con un smartphone de hace tres o cinco años sin ningún problema. La mía era la contraria. En mitad del debate tuitero le propuse una idea: utilizar un iPhone de primera generación durante un mes y contar las conclusiones en un post.

Lo hizo, más o menos: transformó la idea en un “reto entre ambos” y redujo el mes de uso que le propuse a una semana. Pero venga, aceptamos barco.

Tras el experimento, sorpresa, su conclusión no ha variado: el iPhone de hace cinco años, dice, funciona casi de perlas. En realidad es nuestro deseo de estar a la última el que nos hace pensar que es un equipo inservible. No hay obsolescencia programada sino deseada. Ya.

Su post está muy bien llevado pero creo que sufre un problema de base: parte de definiciones erróneas sobre qué es y no es obsolescencia programada. Además, se olvida de la verdadera intención de la industria tecnológica al saltar del PC al smartphone: recortar los ciclos de venta, salirse de un producto commodity, el PC, y maximizar el margen de beneficio. De esto Apple sabe un rato y el resto está aprendiendo a base de copiar y tropezar a partes iguales.

Vayamos por partes:

1) Obsolescencia y definiciones. Conviene aclarar primero qué es y no es obsolescencia programada. Ojo, no se trata solo de presentar un producto cada año con mejoras incrementales, se trata de que, como resultado de esas mejoras, el producto anterior deje de funcionar igual que al principio. Eso se llama obsolescencia funcional. Si además el fabricante lo hace de forma más o menos deliberada, se llama obsolescencia programada o planificada.

La distinción es importante: no solo hablamos de obsolescencia deseada (término que acuñó el periodista Vance Packard en 1960), es decir, del deseo de los “early adopters” de actualizar por querer estar siempre a la última. Hablamos de obsolescencia funcional programada: el producto no funciona igual que al principio tras un periodo de tiempo demasiado corto fruto de una estrategia comercial planificada.

2) El “experimento”. ¿Qué es eso de que “no funciona igual que al principio”? Ángel hizo su experimento con el iPhone de primera generación durante una semana; yo llevo haciéndolo con mi 3GS desde hace seis meses. Lo compré exactamente el 10 de febrero del 2010, es decir, hace dos años y un mes. Me costó 229 euros.

No funcionar igual que al principio es simple: su velocidad de respuesta para hacer cualquier cosa (abrir email, teclear, descargar apps, hacer fotos…) se ha reducido muchísimo respecto a la velocidad inicial. Difícil dar una cifra, pero diría entre un 30% y un 40% sin miedo a quedarme corto. El móvil era prácticamente un ladrillo con iOS 5. Lo actualicé a 5.1 y ha mejorado, pero la experiencia sigue siendo frustrante.

Por supuesto ocurrió lo mismo con el iPhone 3G, los usuarios se quejaban de que se convertía en pedazo de plástico tras actualizar a iOS 4; ocurre con el 3GS y ocurrirá con el iPhone 4 en el 2013. Por cierto, miles de dueños del iPad 1 se quejan exactamente del mismo problema. Es como si Apple nos forzara constantemente a embutir el motor de un Ferrari (SW y apps) en la carrocería de un Seat Panda.

Para los “early adopters” no es un inconveniente, se compran el último y andando. Pero para el “mass market” sí: solo dos años después de comprarlo la experiencia de uso empeora. Y no es una percepción ni una filosofía de ir a la última, es un hecho. Los usuarios menos intensivos pueden ir tirando uno o dos años más, pero para los más activos es un engorro, el producto se ha quedado obsoleto funcionalmente en poco más de dos años.

3) No es el hardware, es el software y el ecosistema. Me parece un error pensar que el motivo de esta obsolescencia funcional se debe solo al hardware, a la ley de Moore y al avance de la tecnología. Eso explica solo una parte de la ecuación.

El verdadero motor de este modelo está en los ciclos de actualización de los sistemas operativos y el ecosistema de aplicaciones que Apple ha diseñado a la perfección. El iPhone de 2007 quedó descontinuado solo tres años después de su lanzamiento al no ser compatible con iOS 4. Al iPhone 3G le pasó lo mismo con la llegada de iOS 4.3.

Aquí hay una tabla muy interesante que muestra la evolución. El próximo en caer será el 3GS con la llegada de iOS 6. Es decir, cada tres años Apple “mata” un teléfono por incompatibilidad del sistema operativo.

¿Se puede seguir utilizando? Sí, pero con una experiencia muy inferior. En el caso del 3GS, que se lanzó con iOS 3, Apple ha venido forzando a todos sus clientes a actualizar a la nueva versión del sistema, así hasta 5.1. Y no solo a los clientes, también al ecosistema de desarrolladores. Por supuesto, puedes escoger no hacerlo, pero Apple da cero facilidades: te inunda el móvil de iconos que no desaparecen hasta que actualizas y, si no lo haces, las versiones antiguas de las apps acabarán dando problemas.

El control absoluto de Apple sobre el hardware, el sistema operativo y el ecosistema de apps le permite avanzar todo ese “stack” a un ritmo de 2-3 años. Si eliges quedarte atrás, tendrás problemas de incompatibilidades. Si actualizas tu teléfono, acabará ralentizándose hasta la desesperación. De cualquier forma, estás atrapado.

Por supuesto Google, Microsoft y demás han cogido buena nota e intentan imitar el modelo. Windows Phone empieza a mostrar problemas similares. En el caso de Android, curiosamente la enorme fragmentación de la plataforma juega en este sentido a su favor: crea modelos de teléfonos estancos en una versión de Android que no puede actualizarse y se adapta así al perfil de muchos usuarios intermedios. El ciclo de usabilidad del móvil es algo mayor aunque la incompatibilidad de las apps acaba creando problemas similares.

4) Del PC al “Post-PC”. Apple ha sabido transformarse mejor que nadie de fabricante de ordenadores a gigante de movilidad. Y lo ha hecho por un sencillo motivo: el PC es un producto commodity, con ciclos de renovación de 5-6-7 años y escaso margen de beneficio. Que se lo pregunten a HP, Dell, Acer y compañía que ahora buscan saltar a los ultrabooks para huir del horror de los netbooks que les llevaban a la ruina.

El ecosistema de software de PC es opuesto al de los smartphones: no hay renovaciones de sistema operativo cada año ni apps actualizables via Internet. Se trata de una plataforma estable en la que el consumidor tiene la sartén por el mango. Y a Apple, claro, eso no le gustaba.

Con el iPhone Jobs reinventó todo eso. Una plataforma actualizable cada 2-3 años, con un ecosistema externo pero controlado por Apple que le ayuda a empujar al consumidor en esa transición. Funciona tan bien que incluso emplean esta táctica de obsolescencia en el Mac. iCloud solo funciona con Mac OS X 10.7.2 Lion y iOS 5 en adelante. Si tienes un Mac o un iPhone anterior, o actualizas o eres expulsado del reino de las nubes. ¿Podría Apple hacer iCloud compatible hacia atrás? Claro. La cuestión es que no le saldría tan rentable.

5) La dudosa estrategia de rebajar smartphones desfasados. El resultado de toda esta estrategia de obsolescencia vía software son smartphones desfasados que Apple decide rebajar. En lugar de fabricar varios modelos de iPhone con hardware y software (SO y apps) de gama intermedia adaptados a diferentes perfiles de usuario, endosa un único móvil obsoleto a precio de saldo que no aguantará un par de años más sin que el dueño lo estrelle contra la pared.

Nokia estará de capa caída pero su estrategia de lanzar cuatro smartphones de una misma familia (Lumia 900, 800, 710 y 610) tiene todo el sentido del mundo desde el punto de vista de llegar al mercado masivo. Eso sí, está por ver cómo empuja con Microsoft las actualizaciones e incompatibilidades.

Dicho todo esto, volvamos al inicio. ¿Cuánto debería durar un smartphone? La respuesta es sencilla: lo que al consumidor le de la gana, sin condicionantes. Estoy con Ángel en que la era de los smartphones acaba de nacer, es un producto inmaduro y es de esperar que los ciclos de obsolescencia se alarguen. Pero de momento la realidad es que Apple y la industria marcan los ritmos y al usuario de a pie solo le quedan dos opciones: quejarse o aplaudir.




Tags: , ,

Comments

5 Responses to “¿Cuánto dura (y debería durar) un smartphone?”

  1. Rafa F.Font on Marzo 19th, 2012 19:28

    Bien hablado! Y eso que ni siquiera has tocado el tema del consumo energético, que las baterías de todos estos trastos, de cualquier marca, se descargan cada día antes. Vale que ahora vivimos pegados al smartphone con el 3G a saco todo el rato y eso con el Alcatel One Touch Easy no lo hacíamos, pero coño, I+D en baterías ya!

  2. Jorge on Marzo 20th, 2012 12:21

    Un tema muy interesante y que no se inventó precisamente ayer. De hecho Apple ya perdió varias demandas por temas de obsolescencia programada con la batería del iPod.

    Si alguien está interesado en saber un poco más recomiendo este documental de La2: “Obsolescencia Programada (COMPRAR, TIRAR, COMPRAR)” (hablan de la historia de la obsolescencia programada y también del tema de las baterías de Apple)

    http://www.youtube.com/watch?v=UkqdcBww1SU

  3. ¿Cuánto dura (y debería durar) un Smartphone? on Marzo 20th, 2012 20:24

    [...] “CRITEO-300×250″, 300, 250); 1 meneos menéalo ¿Cuánto dura (y debería durar) un Smartphone? http://www.angelmendez.es/2012/03/19/%C2%BFcuanto-dura-y-deberia…  por cau el 19:24 [...]

  4. Rob on Marzo 20th, 2012 20:41

    Pues los Nokia “listitos” (tengo un N95 que hace xactamente lo mismo -o mejor- que ese iPhone 3) siguen rulando tan rápido como el primer día y nadie hace malware par ellos.

    Obsolescencia cerebral es lo que hay!!!

  5. Fran on Marzo 23rd, 2012 9:28

    Pues no estoy de acuerdo, empezando por la definición. Lo mas básico: nadie te obliga a actualizar el software del teléfono. ¿Por que ibas a hacerlo? Tu compraste el dispositivo con una funcionalidad determinada, y esa funcionalidad la puedes seguir usando durante muuuchos años mas.

    Lo que pasa es que quieres hacer trampa. Quieres que un teléfono que te compraste hace varios años, con una funcionalidad X, por arte de magia tenga mas prestaciones que cuando lo compraste.

    ¿Harías lo mismo con tu televisor? ¿o con tu coche? Si te compras un Ford focus del 2007, ¿Hablarías de obsolescencia programada porque Ford saque uno en el 2009 con mejor consumo? Tu seguirías usando el tuyo, del mismo modo que cuando lo compraste.

Leave a Reply