¿Qué sectores pueden sacarnos de la crisis?

Innovación, cambio de modelo productivo, I+D… el tema del que todo el mundo habla (hablamos) pero en el que no parece haber ni estrategia ni inversión pública sólida.
Más bien existen empujes aislados y descoordinados de universidades, emprendedores, medianas empresas, multinacionales, Gobierno… cada uno libra la batalla por su cuenta.
Faltan conectores, entidades públicas y privadas que unan los puntos desligados. Y, sobre todo, falta un buen director de orquesta, una figura como la del científico jefe en Israel, el país con mayor gasto de I+D sobre el PIB.
Accenture y la UAM publicaron recientemente un interesante informe que aborda estos problemas y aporta un buen puñado de ideas sobre cómo la innovación puede ayudar a sacarnos de la crisis (resumen en PDF aquí).
Lo más práctico del estudio: la selección de sectores con mayor potencial de crecimiento capaces de impulsar un giro en el modelo productivo español.
Más de 50 sectores podrían provocar el cambio, según 85 expertos consultados. En el gráfico aparecen casi 40. El resto: tecnologías de simulación en el sector aeroespacial, el coche eléctrico en el de automoción, turismo cultural y de salud, nuevos diseños y materiales en el sector textil…
Hay hueco de innovación tanto en actividades intensivas en tecnología como en la modernización de los sectores tradicionales. Un ejemplo (comentado en el informe): dos profesores de la Universidad Hebrea de Jerusalén crearon en 1973 un nuevo alimento: el tomate cherry, característico por su sabor, resistencia a las plagas y mayor tiempo de conservación.
Gracias a que supieron transferir esa innovación al mercado, dos compañías israelíes, Hazera Genetics y Zeraim Gedera, se han convertido en las mayores exportadoras mundiales de semillas de tomate cherry. Y con ellas, todo un sector ha ido detrás.
En España sobra talento e ideas en todos y cada uno de estos sectores del futuro. Pero faltan tres cosas: coordinación, inversión y ambición global. ¿Para cuándo?
Tanto pagas, tanto recibes
Newsweek se vende. OK, lo estaba haciendo mal. Se había quedado sin alma, sin hueco, sin lectores. Sus portadas y análisis querían llegar a la altura de The Economist y tenían que conformarse con rozar los talones a Time.
Jon Meacham, editor jefe de Newsweek, lo ha explicado en una entrevista esta semana. El mismo día de la noticia. Y lo que ha dicho es tan doloroso como cierto.
“Si no vamos a pagar por las noticias, entonces recibiremos otro tipo de noticias”. En plata: el buen periodismo vale dinero. Si nadie está dispuesto a pagar por él, tendremos periodismo mediocre.
Lo sabíamos. Pero ver a Meacham en The Daily Show, con media américa profunda riéndose de su fracaso (y la otra media navegando en YouTube) le hace a uno preguntarse si realmente le importa a alguien, más allá de nosotros, los plumillas, que el periodismo de calidad se convierta en un producto de nicho. En papel, en online… pero de nicho.
Porque si lo que viene son ideas como cash-for-traffic, apaga y vámonos. Lo va a probar el semanal The New York Observer: pagar a los redactores en función del tráfico que generen sus noticias.
A más páginas vistas, más followers, más comentarios y más enlaces externos, más pasta. Una especie de variable, de incentivo… Si me preguntan, el camino directo y más corto hacia el periodismo-basura.
Aquí les dejo la entrevista a Jon Meacham, via Toni Piqué. A ver si Newsweek tiene la suerte de BusinessWeek y algún loco caritativo no la deja morir.
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Soitu, y el periodismo que viene

El cierre de Soitu ayer fue una de las peores noticias para el periodismo online en España. Habían logrado algo muy complejo: aportar un enfoque original y contenidos de calidad al renqueante negocio de contar historias. Era una especie de puente entre el periodismo de ayer y el de mañana. Un puente que, de repente, se esfuma.
Se abren muchos interrogantes sobre el futuro de esta profesión en plena transición hacia nadie sabe dónde. ¿Es rentable el periodismo online de calidad? ¿Cómo definimos “calidad” en Internet? ¿Se puede cobrar por las noticias, por el análisis, por ambos, por nada?
Mucho se ha escrito sobre todo esto a raíz de la despedida de Soitu. Recomendables algunos análisis, recopilaciones, posts (y II y III) reacciones y varias opiniones. ¿Conclusiones? Creo que no las hay, pero ahí van unas breves reflexiones:
- Habrá más cierres. Queda más de un año de larga travesía del desierto hasta ver la luz al final del túnel. El 2010 será igual o más duro que el 2009. La palabra que se sigue oyendo en boca de cualquier directivo es “recorte”. En esta situación, simplemente no hay hueco para tantos medios, ni tradicionales, ni digitales. Hay demasiados. Sólo los que estén más diversificados y saneados sobrevivirán.
- Los medios nativos digitales, más expuestos. Precisamente por eso, por depender casi exclusivamente de la publicidad online, por ausencia de diversificación, los medios digitales sin otros canales de ingresos sufrirá mucho en el 2010. Aunque no más que la prensa tradicional. Quien tenga más pulmón financiero, saldrá adelante. Así de triste.
- El precio de la publicidad online (y offline), por los suelos. Es lo que más está castigando al sector. Imposible mantener a largo plazo un medio de comunicación con los precios actuales de la publicidad. Deben ajustarse al alza. Y eso sólo ocurrirá cuando aumenten los presupuestos de marketing tras la crisis (finales de 2010) y se ajuste a la baja el número de medios relevantes en términos de audiencia.
- Adiós a las grandes redacciones. Es la gran ventaja y desventaja de Internet. Es muy fácil montar algo, pero muy complejo escalarlo y mantenerlo. Por eso tal vez en unos años veamos sólo dos extremos: 4-5 grandes cabeceras digitales (con o sin soporte tradicional), y 10-15 “nanomedios”, con estructuras de personal interno muy reducidas (15-20 personas) y una extensa red de colaboradores externos. Habrá qué pensar entonces en jubilar o no la palabra “periodismo”.
BusinessWeek: se vende. Precio de salida: 1$
No, el papel no lo aguanta todo. La crisis en los medios de comunicación continua. Los tradicionales viven una sangría y los digitales una profunda incertidumbre sobre su futura viabilidad. Lo primero parece inevitable. Lo segundo, al menos, aún está por decidir.
Ayer el Financial Times y Bloomberg anunciaban algo que, curiosamente, había adelantado un blog: la venta de la revista BusinessWeek por parte de sus dueños, McGraw-Hill. La situación era insostenible. Los ingresos por publicidad habían caído el 30% en el segundo trimestre después de muchos desplomes.
Tiene 190 redactores en plantilla y 4,8 millones de lectores en 140 países. Bastante más que los 1,4 millones de The Economist, que parece ser la única revista de análisis económico que resiste sin problema.
Según el FT, el valor de venta de BusinessWeek podría ser de 1$. La razón es toda la inversión que se necesitaría, no sólo para cubrir las deudas, sino también para reflotar la cabecera con una estrategia web rentable e integrada con el producto tradicional (si es que es viable).
Triste. Y, como algunos dicen, sólo cabe preguntarse quién será el siguiente. Porque, no lo duden, habrá un siguiente.
El sector tecnológico empieza a sufrir
Los efectos de la crisis económica y financiera han llegado más tarde al sector tecnológico que a otras actividades. Pero ahora empieza la caída libre.
Las noticias sobre el recorte de 500 empleos en Oracle en EE UU, menos del 2% de su plantilla allí, son la puntilla a unas semanas preocupantes.
Algunos de los despidos más significativos:
- Dell prescinde de 1.900 puestos en su centro de Irlanda, el 63% de la plantilla
- Lenovo despide a 2.500 personas, el 11% del total. Con la decisión espera ahorrar $300 millones.
- EMC, 2.400 despidos, el 7% de sus empleados, con $350 millones de ahorro esperado este año y $500 millones en el 2010.
- Unisys, 1.300 personas, el 4% de su plantilla mundial.
- Yahoo, 1.520 empleados, el 10% del total, principalmente en EE UU.
La lista sigue y sigue: Sony, Alcatel-Lucent, AMD… Puedes seguir la evolución de los despidos aquí y aquí. Y también los rumores sobre próximos movimientos en Microsoft, IBM…
El sector tecnológico acusará especialmente la crisis este año. Según las últimas predicciones, los ingresos de los proveedores tecnológicos caerán un 3% en el 2009. Un 3%, comparado con la que está cayendo en otros sectores, parece poco, pero es la primera caída desde el 2001-2002.
Habrá que ver cómo afectan los despidos a España. Desde luego, llegan en el peor momento, cuando el sector TIC, que supone el 2% del PIB en nuestro país (frente al 7% en EE UU), debería tomar el relevo como motor de un modelo económico agotado.
