El futuro es móvil

Muy recomeadable la presentación de Morgan Stanley en el pasado Web 2.0 Summit de San Francisco.

Este año el hilo conductor ha sido Internet móvil y su enorme potencial de crecimiento, con datos que indican el camino: en Japón, el 65% de la gente ya accede a sus redes sociales favoritas a través del móvil.

Las slides más jugosas, a partir de la nº 29.

Robots, peces y capital riesgo

España es uno de los países punteros a nivel mundial (el tercero en Europa) en investigación en robótica industrial y de servicio.

Existen más de 60 grupos, entre universidades y centros tecnológicos, llevando a cabo proyectos propios o colaborando con iniciativas europeas. La Carlos III, Universidad de Málaga o la UPC tienen ya muchos años de experiencia.

Este liderazgo en investigación, sin embargo, no se traduce en compañías privadas capaces de llevar los protipos al mercado, de comercializarlos a gran escala a nivel mundial. ¿Por qué? Varios motivos.

Los más importantes, la escasa conexión entre universidad y empresa y, sobre todo, la falta de interés de los inversores privados en proyectos sin retorno a corto/medio plazo. En robótica, hablamos de retornos a 10, 15 o 20 años. Es decir, un riesgo muy elevado. Precisamente el trabajo que se le supone a una VC: asumir riesgo.

Hablaba del tema en detalle en un artículo publicado recientemente. El potencial de la robótica es enorme. Se necesita paciencia. Un buen ejemplo: Fatronik, un consorcio de empresas con sede en San Sebastián. Diseñaron el robot Quattro, el más rápido del mundo, licenciado a la americana Adept. El robot es capaz de clasificar y empaquetar hasta 300 piezas por minuto de cualquier producto.

La oportunidad de negocio en España es clara. Imagínese, por ejemplo, automatizar en el sector agrícola la recogida, clasificación y embalaje de frutas y hortalizas, ahorrando costes y problemas de contratación de mano de obra. En Japón ya piensan en ello.

Utilizarán una versión de Quattro para separar toneladas de pescado en las lonjas. Un brazo mecánico detecta si el pez es macho o hembra y si tiene huevas en el interior. El pescado con huevas se vende tres o cuatro veces más caro. Sin robot, una persona tiene que abrir manualmente cada pieza. Con él, se procesan 200 unidades por minuto, perfectamente clasificadas en cajas.

Tal vez Japón esté más avanzado en diseño de humanoides, como muestra el siguiente vídeo, con un increíble prototipo capaz de transformarse y levantar personas, pero en robótica de servicio, asistencial, sanitaria o microrrobótica, España está a tiempo de hacerse un hueco.

Ilustración: Bob Canada

Dos emprendedores (geeks) en Japón

En un viaje reciente a Corea y Japón, descubriendo qué se cuece por allí en el mercado del móvil (tengo varios posts pendientes sobre el tema), acabé en pleno centro de Tokio, en Shibuya, charlando durante un par de horas con Héctor García, Kirai. Un extracto de la conversación se publicó ayer. Aquí cuento algunos entresijos más.

El blog de Héctor tal vez no refleje al máximo todas las inquietudes que hierven en su cabeza. Porque son muchas. Me gustó su referencia a la etapa que vivió en el CERN, en un ambiente de “comunismo científico”, donde todos trabajan obsesionados por la ciencia y la investigación, sin preocuparse del dinero y los presupuestos. Una especie de universidad de la ciencia aplicada.

Su blog recibe unas 20.000 visitas diarias. Y suele estar entre los 15 más leídos de España, dependiendo del ránking. ¿Fama? Él dice que no. Y eso a pesar de que cada verano le paran los turistas españoles en cualquier esquina de Tokio. Incluido un grupo de jubiladas de Logroño que al reconocerlo chillaron histéricas “!Kirai! !Kirai!”, agarrándose a su brazo con nostalgía de abuela. Palabra de Héctor… la brecha digital tiene sus excepciones.

Nos pateamos verbalmente medio Japón: su cultura empresarial, extremadamente aversa al riesgo, nada que ver con Silicon Valley; sus extenuantes ceremonias de intercambio de tarjetas de visita y maletín en mano; el ADN que define el mercado local de telefonía móvil y las diferencias con la vecina Corea del Sur; el amor-odio de los nipones al iPhone (aparentemente sólo se han vendido poco más de 200.000 unidades); sus entrevistas en la televisión japonesa; y, como no, las extravangancias de su socio Danny Choo. Su hobby: disfrazarse de stormtrooper y bailar en el paso de peatones más transitado del planeta.

Ahora Danny, ex-Microsoft, y Héctor han montado Mirai, una start-up de software de comercio electrónico destinada a modernizar las arcáicas webs niponas. Lo curioso es que a Danny la sangre emprendedora le viene de lejos.

Su padre, Jimmy Choo, es el famoso diseñador de los zapatos que vuelven loca, entre otras, a Sarah Jessica Parker en “Sex And The City”. En esta entrevista en la CNN explica también su otra obsesión, las figurillas manga.

Un geek alicantino y un stormtrooper cuya web personal recibe más de 2 millones de visitantes únicos al mes. Buena bomba.

Foto: Danny Choo´s website

Google y Nokia, apuros en Japón

Esta semana nos ha dejado dos noticias interesantes que demuestran lo diferente que es el mercado Japonés… en todo.

comScore ha publicado los últimos datos de búsquedas en Japón, y Yahoo! sigue liderando con el 51% de cuota frente al 39% de Google. Microsoft araña sólo un 1,5%. Google ha recortado distancias de forma espectacular, pero no es suficiente. Entre enero y agosto ha crecido un 15% en número de visitantes únicos (como muestra el siguiente gráfico) frente al 12% de Yahoo!.

Sus operaciones en Japón son lo más valioso que le queda a Yahoo. Controlada en el 40% por el operador Softbank (que comercializa el iPhone allí) y en el 33% por Yahoo Inc (US), han sabido dar a los nipones exactamente lo que quieren: servicios locales en formato portal.

Sólo hace falta echar un vistazo a la web de Yahoo Japón para comprobar lo saturada que está de servicios: redes sociales, vídeos, noticias… Y lo han hecho siguiente el libro de estilo japonés de hacer negocios. “Japonizar” tu compañía, importa.

A Google le está costando mucho más. Después de aliarse con NTTDoCoMo, rediseñar su página para asemejarse a un portal, e invertir millones de dólares en hacerse un hueco, aún no lo ha conseguido del todo.

Y es que en Japón parece que primero hay que ganar la batalla de la web móvil para luego hacerse con la internet fija, que es cosa del pasado. Y en ese terreno Android será clave. La gran duda es saber cómo reaccionarán los locales al nuevo sistema operativo. Me da que no le harán mucho caso a Android. Como tampoco se lo están haciendo al iPhone (según una consultora local, sólo se han vendido algo más de 200.000 unidades).

La otra noticia, preocupante, es la decisión de Nokia de retirarse del mercado nipón. Sólo seguirá comercializando allí sus terminales de gama alta. El fabricante finlandés, que disfruta del 40% de cuota mundial en móviles, sólo había alcanzado el 0,3% en Japón.

Impacta, pero no sorprende. El mercado de terminales japonés es uno de los más competitivos del mundo. Difícil quitarle un puesto a Sharp, Panasonic, Fujitsu, NEC y compañía. Sobre todo ahora, cuando la recesión y saturación local les obligan a conquistar otros países.