“Los contenidos siempre han sido mal negocio en Internet”
Seguro que más de uno de los cinco mil y pico periodistas en paro en España se ha preguntado lo mismo alguna vez: ¿me lo puedo montar por mi cuenta? Algunos ya tendrán proyectos en mente, ideas para nuevos medios, o micro-medios, o medios personales… póngale el nombre que quiera.
Eso es lo de menos porque, como siempre, una pregunta lleva a otra: ¿quién paga la fiesta? ¿Hay algún inversor dispuesto a financiar el nacimiento de nuevos medios de comunicación en papel, en online… en lo que sea? La historia reciente no trae buenos recuerdos.
Para conocer qué piensa un inversor de verdad, de los serios, charlé con Luis Martín Cabiedes (@luiso) sobre el tema… esta semana va de entrevistas.
Creo que sobran las presentaciones, pero por si acaso: Cabiedes pertenece a la familia propietaria de Europa Press, de la que es consejero, y además es uno de los inversores independientes más reconocidos en el sector de Internet en España. Ole, Privalia, Rockola, Bubok o Trovit fueron/son algunas de sus start-ups participadas.
Pregunta: ¿Invertirías en un nuevo medio de comunicación?
Respuesta: La respuesta honesta es no. Y la razón es simple: los contenidos todavía no han encontrado un modelo de negocio en Internet. Más de 15 años de historia demuestran que los contenidos siempre han sido mal negocio en Internet y para que un inversor ponga dinero primero hay que convencerle de que hay un modelo de negocio detrás.
Dicho esto, sí creo que hay lugar para periodistas-emprendedores. Hay lugar para publicaciones online especializadas que pueden convertirse en un buen negocio personal o una empresa viable para 3-4 personas. Son lo que llamamos proyectos viables pero no invertibles, es decir, no son escalables ni hay posibilidad de venta.
P. ¿Por qué no?
R. El inversor profesional busca empresas que lleguen a facturar 10 o 12 millones de euros en tres o cuatro años. Un proyecto de contenidos online no tiene este perfil. Además, un inversor no va a comprar algo que no sepa a quién vender. Hoy en día los que deberían comprar estos proyectos, los medios tradicionales, no lo hacen porque lo están pasando fatal.
P. Nadie está dispuesto a pagar por noticias en Internet. El camino parece que no va por ahí, ¿no?
R. Cuando alguien paga por un newspaper, no paga por las news, paga por el paper. Por las noticias no se ha pagado nunca, siempre se ha pagado por el soporte, no por el contenido. Igual pasa con la industria discográfica, que se pagaba por el disco, no por la música. Internet no es un soporte nuevo, es la desaparición del soporte, y si desaparece el soporte ya no puedes cobrar por lo mismo que vendías antes. El problema es que la publicidad online tiene un límite, no lo puede sustentar todo.
P. ¿Qué funcionaría entonces en Internet: combinar contenido de calidad, análisis, con nuevas plataformas tipo tablets, móviles…?
R. No creo que la respuesta esté en las nuevas plataformas. Hay muy poco contenido de pago en el iPhone o en el iPad, ahí se ha impuesto otra vez el modelo de Internet del todo gratis. Como consumidores somos felices, esto es un festín; como empresa, es un reto. Quién está perdiendo dinero son los medios de comunicación.
P. ¿Qué consejos le darías a un periodista-emprendedor que quiera montar un proyecto?
R. La mala noticia es para las empresas de medios, no para los periodistas. Igual que el problema de la música lo tienen las discográficas, no los músicos. Los periodistas, como los músicos, tendrán que ir haciendo bolos. Pero no lo digo en sentido peyorativo, hay buenas oportunidades ahí. No va haber empresas de medios de comunicación en las que trabajar o será muy difícil. Por eso lo mejor es que encuentren su nicho, busquen su público, se hagan fuertes ahí, creen contenidos que la gente quiera leer, que es de lo que siempre se ha tratado, y que no sean más de 4-5 en plantilla. Igual que una banda de música.
P. Y los grandes medios tradicionales, ¿podrán vivir de Internet en el futuro?
R. Ningún medio, sea una tele, un periódico, volverá a ganar lo que ganaba antes. Se les ha acabado. Y nunca el negocio online les va a proporcionar más allá del 10% de la publicidad que tenía en el modelo antiguo. No da. Es inocente pensar que con Internet y el iPad vas a salvar el barco. Tienen que buscar nuevos modelos.
Foto: SeedRocket
* Este post ha sido publicado también en el blog de BCNMediaLab, a raíz del evento sobre periodistas-emprendedores que celebramos el próximo 21 de diciembre. Te puedes apuntar gratis aquí.
El periodismo debe reinventarse

Que el periodismo debe reinventarse es un secreto a voces. Da igual que uno sea periodista, político, directivo con chófer y corbata o ama de casa. A nadie se le escapa que algo debe cambiar (y está cambiando) en este oficio de cazar y contar historias.
Sin embargo, la cuestión es qué cambia, cómo y por qué, quién está impulsando el cambio y quién lo debería hacer. Falta reflexión pero, sobre todo, pasar a la acción y construir el periodismo, los medios y la profesión en la que queremos trabajar en ese futuro que se nos echa encima.
Con esta intención nos juntamos hace ya un tiempo un grupo de periodistas de Barcelona. Después de muchas idas y venidas, de comidas y reuniones, hemos lanzado BCNMediaLab, un espacio para gente con ganas de reinventar la profesión, para periodistas con ganas no solo de pensar, también de reaccionar.
BCNMediaLab lo impulsamos ocho personas y muchas más detrás. Empezamos con una serie de encuentros cada dos meses en los que discutiremos los retos del sector. Este jueves 21 celebramos el primero, con tres invitados de lujo y un tema caliente: ¿cuán fina debe ser la frontera que separa la marca personal online de los periodistas y los medios a los que representan o en los que trabajan?
Vendrán muchos más encuentros, ideas y contenidos. Tenemos pocas cosas claras, pero las razones por las que el periodismo debe reinventarse sí. Y son 10:
1. El periodismo no está muerto, tampoco morirá.
2. No se trata de hacer un nuevo periodismo, sino de repensar las bases del periodismo. Deconstruir para volver a construir.
3. La autocrítica es necesaria si el periodismo quiere recuperar su credibilidad.
4. El periodismo necesita recuperar su función social.
5. El cambio tecnológico ha trastocado toda la cadena de valor. No sólo cambian los modelos de negocio sino que queda alterado el propio ejercicio de la profesión.
6. La tecnología es un medio, no un fin en sí mismo. Puede ser un gran instrumento para hacer mejor periodismo, pero hace falta investigación, creatividad y voluntad para querer explorarlo.
7. El periodismo ya no pertenece en exclusiva a sus instituciones y empresas tradicionales.
8. Vemos con preocupación la dificultad de las empresas periodísticas tradicionales para encontrar modelos de negocio rentables. Queremos ayudar a explorar nuevas posibilidades.
9. Para que exista un periodismo de calidad se debe garantizar unas condiciones jurídicas y laborales adecuadas para la persona que lo ejerce.
10. No sabemos cómo será el periodismo del futuro, porque somos nosotros quienes podemos escribirlo.
Doce años de “CiberPaís”… y los que quedan
Esta es la portada del último número en papel del CiberPaís y hoy escribo ahí mi último artículo. Demasiados finales en una misma frase.
Es irónico (y una señal de los tiempos que corren) que un escueto post haya destapado la noticia del cambio, desconozco si a mala leche.
Un amiguete fiable me dice que para nada, que todo empezó en un hilo de emails que acabó transformándose en una reflexión sin malicia.
Luego Internet se encargó del resto, del ruido, el machaqueo tuitero y los gurús del “ya te lo dije” que en realidad nunca dijeron nada. Ruido, ruido, ruido y digestión posterior. Lo normal.
Hubo de todo. Críticas constructivas y absurdas, rectificaciones, pesimismo, incredulidad, nostalgia y reconocimiento del trabajo bien hecho.
Cuando me comunicaron el cambio la semana pasada se me escapó un “quéputada” mental. Luego un hilo de tristeza. Y más tarde, al ver los planes de continuar en papel a diario y reforzar en online, la decisión me pareció tan lógica como inevitable.
Las grandes cabeceras viven la transición más violenta desde su fundación. Caen los ingresos en papel, Internet camina aún en pañales en rentabilidad y los contenidos, las fuentes y la investigación se resienten con el apretón. Imposible cobrar por un modelo en plena reconversión.
Creo que habrá que esperar al menos cinco, ocho o 10 años para que todo vuelva a rodar. Cuando no tengamos un PIB en rojo ni un 20% de paro; cuando los anunciantes quieran arriesgar y gastar más en online; cuando los Apple, Google y compañía vean en la información digital un modelo de negocio como la música o las series de TV; y cuando los medios logremos convencer a la gente de que el buen periodismo cuesta dinero, entonces habremos salido del túnel.
El hoy y el mañana es digital y el papel tal vez acabe siendo un producto de minorías, sin desaparecer. Aunque quién sabe, la vida da muchas vueltas.
No sé quién lo dijo hace poco ni dónde lo leí, pero la idea se me quedó grabada: “Los periodistas tenemos que aprender a vivir felices en la incertidumbre”. Pues eso.
El CiberPaís para mí había sido una apuesta casi personal. Empecé en el 2006 y más tarde dejé mi trabajo en el 2008 para dedicarme de lleno a esto del periodismo, con pasión y sin prejuicios entre bits ni papel, con una idea fija en la mente: intentar contar buenas historias.
Ahora se abre una nueva etapa. Seguiré dando guerra (la que me dejen) en el día a día en papel y en online.
Ah, y sobre las historias, ustedes mismos
Les dejo 10 de mi baúl particular a las que guardo un cariño especial. Vendrán más.
- Tabletas, la pelea ya está aquí
- La importancia de ser el primero
- El mito de la adicción a Internet
- Fundador de Foursquare: “Somos como Facebook o Twitter, pero con localización”
- Fundador de LinkedIn: “Hay que separar la vida personal de la profesional”
- El futuro del móvil se prueba en Japón
La publicidad en prensa inspira más confianza que en online
Lo dice McKinsey, en su último informe McKinsey Quarterly: un 66% de la gente cree que los anuncios en periódicos son fiables e informativos, frente a sólo un 12% que opina lo mismo de los banners y un 25% de los enlaces patrocinados.
La gran mayoría opina que la publicidad online es molesta. Dicho en gráfico:

El estudio se hizo entre 2.000 lectores de noticias en Reino Unido en el 2006 y 2009.
Otros resultados interesantes: leemos más que hace tres años, 72 minutos al día en el 2009, un incremento del 20% respecto al 2006, pero preferimos Internet para hacerlo. Especialmente la gente joven entre 25 y 34 años: el 76% prefiere Internet frente al 61% que también opta por la prensa.

¿Conclusiones? Creo que algunas importantes:
1) Se confirma la tendencia (sería absurdo negarla): Internet será en poco tiempo el canal preferido para consumir noticias, tal vez incluso por delante de la TV y lejos de la prensa.
2) La prensa no está muerta: su publicidad es percibida como creíble, aporta valor añadido. Precisamente el gran problema que tiene Internet. Y si la publicidad funciona, los ingresos seguirán llegando, aunque menores.
3) Las grandes cabeceras tienen una gran baza a su favor: su marca. Inspira confianza a los lectores, herencia de muchos años de posicionamiento. Si logran trasladar esa imagen a Internet, la rentabilidad online será sólo cuestión de tiempo.
BusinessWeek: se vende. Precio de salida: 1$
No, el papel no lo aguanta todo. La crisis en los medios de comunicación continua. Los tradicionales viven una sangría y los digitales una profunda incertidumbre sobre su futura viabilidad. Lo primero parece inevitable. Lo segundo, al menos, aún está por decidir.
Ayer el Financial Times y Bloomberg anunciaban algo que, curiosamente, había adelantado un blog: la venta de la revista BusinessWeek por parte de sus dueños, McGraw-Hill. La situación era insostenible. Los ingresos por publicidad habían caído el 30% en el segundo trimestre después de muchos desplomes.
Tiene 190 redactores en plantilla y 4,8 millones de lectores en 140 países. Bastante más que los 1,4 millones de The Economist, que parece ser la única revista de análisis económico que resiste sin problema.
Según el FT, el valor de venta de BusinessWeek podría ser de 1$. La razón es toda la inversión que se necesitaría, no sólo para cubrir las deudas, sino también para reflotar la cabecera con una estrategia web rentable e integrada con el producto tradicional (si es que es viable).
Triste. Y, como algunos dicen, sólo cabe preguntarse quién será el siguiente. Porque, no lo duden, habrá un siguiente.
Prensa, publicidad y la reinvención de los términos
El País publica hoy en papel un buen Extra de Publicidad no incluido en la versión online. Se da un repaso a todo el sector. Un artículo de Joan M. Oleaque habla en concreto del reto de la prensa tradicional para crear formatos publicitarios que integren el canal online y el papel. Me quedo con dos extractos del reportaje.
Óscar Prats, directivo de Bassat Ogilvy, dice: “la prensa de pago ofrece el anuncio a un público de mayor nivel cultural y nos brinda una mejor segmentación de la audiencia. Eso no lo tenemos con la radio o la televisión”. Prats no piensa que el formato papel desaparezca del periodismo. “El problema es que puede resultar caro, los precios deberán ajustarse [...]“. En su opinión, la pelota está en el tejado de la prensa: “Debe ofrecer paquetes promocionales multimedia, pero también contenidos periodísticos atractivos e influyentes, ésta es la base de su fuerza”.
Guillermo López, profesor de periodismo digital de la Universidad de Valencia: “La prensa seguirá funcionando como vehículo privilegiado de los grandes anunciantes, cuyas campañas tienen por objeto estar presentes ante el público más que vender un objeto concreto”.
Y yo me pregunto… ¿La prensa como producto de nicho publicitario para crear presencia de marca? ¿Internet como canal de publicidad hiperlocal enfocado a la pura conversión en ventas? ¿Campañas y formatos publicitarios que sirvan de puente para conectar ambos munndos? Tal vez algunas de las respuestas vayan por aquí.
The Printed Blog: nace la prensa gratuita de los blogs

Prensa, papel y blogs. Tres palabras que ya se pueden escribir juntas. En Chicago, la start-up The Printed Blog se ha inventado un modelo de negocio tan original como arriesgado: crear un periódico gratuito, (sí, impreso!) cuyos artículos serán extraídos exclusivamente de blogs y otro contenido generado en Internet.
La compañía empezará el próximo martes en Chicago y San Francisco, primero lanzando un número cada semana. Si la cosa va bien, esperan llegar a dos ediciones diarias. Imprimirán posts de blogs y fotos enviadas por lectores sobre temas locales con publicidad local. En una ciudad como Chicago, su objetivo es tener hasta 50 ediciones diferentes de acuerdo con las segmentaciones de intereses en cada barrio.
Equiparán a sus distribuidores locales con impresoras comerciales para evitar los altos costes de una impresión centralizada, que en las grandes cabeceras llega al 30% de los costes totales.
Hasta ahora, 300 bloggers han dado el consentimiento a la compañía para compartir su contenido a cambio de un porcentaje de los ingresos por publicidad. Y 15 anunciantes han firmado para aparecer en el primer número.
Una mezcla inteligente de periodismo ciudadano, prensa tradicional e Internet. La crisis, desde luego, agudiza el ingenio. ¿Funcionará?. Su fundador, Joshua Karp, lo dice: “Muchas de las técnicas que funcionan online quizás se puedan aplicar al mundo impreso”. Veremos.
Vía International Herald Tribune.
ACTUALIZACIÓN (27 Enero 2009): vía Silvia Cobo, podemos ver el PDF del primer número.
The New York Times marca el camino digital

Lo lleva haciendo desde hace años. A pesar de su complicada situación financiera, The New York Times (NYT) es uno de los medios tradicionales que más claro tiene cómo salvar la distancia entre la prensa escrita y la digital, entre el papel e Internet. La clave está en la experimentación, controlada y gestionada. Si no experimentas e innovas, nadie lo va a hacer por ti.
Hace unos días estrenaban Times Extra, rompiendo el mito de no enlanzar a contenido externo por temor a perder visitantes. NYT ha entendido que el contenido ya no tiene puertas, no se puede cercar. Times Extra da acceso a noticias relacionadas con los temas que abren su página de inicio. Links resaltados en verde que conducen incluso a sus competidores, como The Wall Street Journal.
Hoy he dado con otro experimento que me parece sencillamente genial. En su sección de tecnología encontramos la “Pogue-o-matic”, una herramienta interactiva en la que su brillante columnista de tecnología, David Pogue, aconseja al visitante qué cámara de fotos/vídeo, teléfono o televisión comprar estas Navidades sin perderse entre cientos de modelos.
Mediante un vídeo superpuesto de Pogue, integrado en la animación para crear un efecto 3D, el periodista va explicando cuáles son las variables de decisión a considerar en la compra.
En el caso de un smartphone, por ejemplo, establece cuatro variables: operadora, velocidades de bajada (3G o no), teclado integrado y pantalla táctil. Con su humor entre pueril y satírico, comenta todo lo que debemos contemplar antes de escoger. A medida que vamos seleccionando opciones, la herramienta filtra automáticamente los modelos hasta llegar al mejor según nuestras necesidades.
Los gadgets se muestran como fichas y dan acceso a más contenido: enlaces a reviews hechas previamente por David Pogue, vídeos adicionales y opiniones de medios externos, como CNET. La lista con la elección final se puede enviar al móvil para tenerla a mano.
Desde luego, una forma muy original de reutilizar contenido con herramientas digitales, mezclando vídeo, texto, fotos y talento. ¿Para cuando algo así en el resto de medios?
PD: si al comienzo no elegís ninguna opción, Pogue se pone a hacer de las suyas. Realmente gracioso.
