Twitter mockery
Me encantan estos vídeos de sátira ácida a los emprendedores de Silicon Valley, al vaporware, a esa cultura de lo “cool”, del “elevator pitch” y de las palabras mágicas embutidas a la fuerza en un discurso de puro marketing.
El vídeo tiene ya unas semanas y probablemente haya rodado lo suyo, pero merece la pena. Yo lo descubrí ayer en este post del WSJ, “Has Twitter made us all poets?“. Enjoy:
Twitter for beginners
¿Qué es Twitter? ¿Es banal? ¿Imprescindible? En apenas cuatro minutos y medio, humor sarcástico del bueno. A “must see” para adictos a los 140 caracteres (via @acido).
Y para iniciados a la “Twittosfera” en busca de una opinión algo más seria, pero igual de sarcástica, David Pogue, columnista de The New York Times, tiene la solución. Su visión sobre Twitter, en este otro vídeo.
¿Buscas trabajo? Entra en Twitter
Twitter sigue desdibujando fronteras y cambiando las reglas de comunicación. Compañías tecnológicas, financieras, empresas de relaciones públicas, medios, políticos… todos están ya o van llegando. Y la propia conversación, el propio devenir diario inventa nuevos usos profesionales para el microblogging.
El último, el de buscar trabajo. En lugar de enviar largas cartas de presentación y aburridos CVs que van directamente a la basura, cada vez más gente opta por utilizar la mera conversación en Twitter como alternativa informal para llamar a la puerta. Hoy el Wall Street Journal lo explica en un excelente artículo.
En la última semana he visto al menos cuatro ofertas laborales anunciadas en Twitter, y algunas de ellas con bastante éxito.
No sólo las agencias de contratación y headhunters pescan activamente candidatos en este canal. Las propias compañías ya lo utilizan también para ahorrarse tiempo y dinero en la búsqueda de personal.
Para mi esto plantea dos problemas que recuerdan a los experimentados con el crecimiento masivo de las redes sociales generalistas:
a) la pérdida de privacidad: Se calcula que entre tres y cinco millones de personas utilizan Twitter. El 30% apenas lleva semanas en él. Si sigue creciendo desmesuradamente, ¿no tendría sentido añadir filtros adicionales de privacidad para controlar mejor y más fácilmente quién puede y no puede leer lo que cada uno publica?
b) la calidad de los tweets: El servicio es, cada vez más, sinónimo de ruido. Encontrar buen contenido, enlaces y reflexiones que aporten valor puede llevar interminables minutos de buceo. Y si tus “followings” son varios cientos o miles, aún más. Eso, cada día, supone un precioso tiempo perdido. Muchos de los que aterrizan por primera vez se quejan de ello. Si a todo el caos existente se unen los usos interesados (búsqueda de trabajo, promoción de productos, publicidad…) el ruido podría llegar a matar el servicio.
Todo esto lleva a una inevitable conclusión. Los creadores de Twitter necesitan auparlo al siguiente nivel: segmentación de miembros y cuentas, privacidad, nuevas funcionalidades… es decir, crear una forma de monetizarlo, que ya va siendo hora.
