El triste panorama del periodismo en España

Leía Factual por dos motivos.

Por mi buena amiga Silvia Cobo, que sabe como nadie de qué va esto del periodismo digital.

Y por Cristina Fallarás, a quien no conozco, pero con cuyas crónicas me tronché desde el primer día. Mordaz, deslenguada, muy mujer y muy suya. Una especie de Pérez-Reverte con tacones.

En realidad hay un tercer motivo. Factual me gustaba. Probé la suscripción durante varios días. Sus portadas tenían algo, eran originales, destilaban criterio, nuevos puntos de vista. En su redacción había mucho talento. El modelo de negocio era arriesgado, sí, pero de eso se trata.

Factual hoy ya no existe. Se acaba de desmembrar. Espada dimitió y el castillo se derrumba tras él.

Crear un medio, contratar a decenas de personas y mandarlo todo al carajo al mes y medio es surrealista. Pero creo que refleja un problema crónico de muchos medios de comunicación en España: la falta de profesionalización.

Se necesitan gestores que entiendan el medio, no puros inversores ni aspirantes a políticos. Cracks del mundo online y el papel. Una dirección con visión comercial, de marketing, tecnológica y periodística. Gente con experiencia fuera de España. Que tome riesgos. Gestores apasionados y no funcionariales. Criterio. Conocimientos. Honradez. Compromiso. Profesionalidad. Y, por encima de todo, cuidar y motivar al personal. En algunos medios todo esto exite. O casi. Pero son demasiado pocos.

Lo que sigue son algunos de los últimos tweets de Fallarás. Lo explican mejor que yo:

“Detrás de mí, el abogado negocia con la empresa. delante, dos docenas de periodistas con un pie en la calle.”

“Era la primera experiencia laboral de blanca (22): ha fundado un diario, ha aprendido a hacerlo y la han despedido, todo en un mes y medio.”

“Silvia y daniel, tuitean, el resto fuma en la puerta. Van a echar, seguramente a unos quince.”

“En la pecera que fue el despacho del director, la gerente, el abogado y una señora propietaria manejan contratos. Ardan. Ardan.”

“El nuevo director ha entrado sin saludar a la redacción. A mí sí me ha dicho hola, claro. A nadie más. Luego, ha ocupado mi silla.”

“Una vez en la sala, ha llamado la gerente a tres redactores, daniel, jordi y carlos, para que entren a hablar con él. El resto finge teclear.”

“Creo que es suficiente. Demasiada mala educación acumulada. Me voy.”

Actualización (31/01/2010): Cristina Fallarás lo cuenta todo con pelos y señales en su blog. Y Silvia en este vídeo.

El coste de moderar comentarios en los medios

Hace unos meses, un artículo en The Guardian dejó un par de perlas. Según un estudio de la Universidad de Cardiff, decía, los periodistas consideran la moderación de comentarios online una “distraccion” de su verdadero trabajo: contar noticias. Todo lo demás, moderneces.

Mencionaba también un dato interesante: la BBC cuenta con 23 periodistas dedicados a gestionar su comunidad, moderar comentarios, estar al tanto de lo que se cuece en los social media… leen entre 10.000 y 20.000 emails al día. Su trabajo consiste en escuchar el “ruido” y transformarlo en material provechoso.

Hoy me he acordado de este artículo al leer otro, Comentarios muy poco edificantes, de la defensora del lector de EL PAÍS, Milagros Pérez Oliva. La gestión de los comentarios en Elpais.com está externalizada a la empresa Interactora, que se encarga de filtrar hasta 10.000 mensajes diarios. Los periodistas no intervienen.

Es un tema peliagudo. ¿Cómo moderar los comentarios para que aporten valor pero no disparen el coste de esta tarea?

En EE UU, siete de los 10 principales periódicos obligan a registrarse para comentar, lo que reduce en un pequeño porcentaje el número de trolls. Otros, como el Mail Online o el Daily Express en Reino Unido, han abierto 100% las puertas y apelan a la comunidad para avisar al periódico en caso de que haya comentarios ofensivos. El resultado: demasiados insultos y sandeces. Y justo al lado de los banners y logos de unos anunciantes cada vez más cabreados. No hay solución sencilla.

Más allá del mecanismo de moderación a utilizar, el quid de la cuestión creo que es quién debe hacerla. ¿Los propios periodistas? ¿Una compañía externa? ¿Community managers internos? ¿Con qué fórmula se obtiene la mejor relación coste-calidad?

La opción de externalizar, sinceramente, no la entiendo. Se externalizan las tareas que no son clave para un negocio. Y la opinión de los lectores sí es fundamental para un medio.

A un periodista le falta tiempo para hacer de policía. Aunque podría intervenir de forma puntual, a mitad o al final del día, a modo de aclaración o ampliación de detalles. Algo que ningún medio está haciendo ahora mismo.

En cualquier caso, lo que parece inevitable es contar con “community managers” internos, a tiempo completo, que lleven el peso de la moderación, incluso participando en nombre del medio. Que sean 23, como en la BBC, o dos, dependerá de los recursos. Mejor esto, creo, que dejar a los lectores en manos de un extraño.

Soitu, y el periodismo que viene

El cierre de Soitu ayer fue una de las peores noticias para el periodismo online en España. Habían logrado algo muy complejo: aportar un enfoque original y contenidos de calidad al renqueante negocio de contar historias. Era una especie de puente entre el periodismo de ayer y el de mañana. Un puente que, de repente, se esfuma.

Se abren muchos interrogantes sobre el futuro de esta profesión en plena transición hacia nadie sabe dónde. ¿Es rentable el periodismo online de calidad? ¿Cómo definimos “calidad” en Internet? ¿Se puede cobrar por las noticias, por el análisis, por ambos, por nada?

Mucho se ha escrito sobre todo esto a raíz de la despedida de Soitu. Recomendables algunos análisis, recopilaciones, posts (y II y III) reacciones y varias opiniones. ¿Conclusiones? Creo que no las hay, pero ahí van unas breves reflexiones:

- Habrá más cierres. Queda más de un año de larga travesía del desierto hasta ver la luz al final del túnel. El 2010 será igual o más duro que el 2009. La palabra que se sigue oyendo en boca de cualquier directivo es “recorte”. En esta situación, simplemente no hay hueco para tantos medios, ni tradicionales, ni digitales. Hay demasiados. Sólo los que estén más diversificados y saneados sobrevivirán.

- Los medios nativos digitales, más expuestos.
Precisamente por eso, por depender casi exclusivamente de la publicidad online, por ausencia de diversificación, los medios digitales sin otros canales de ingresos sufrirá mucho en el 2010. Aunque no más que la prensa tradicional. Quien tenga más pulmón financiero, saldrá adelante. Así de triste.

- El precio de la publicidad online (y offline), por los suelos. Es lo que más está castigando al sector. Imposible mantener a largo plazo un medio de comunicación con los precios actuales de la publicidad. Deben ajustarse al alza. Y eso sólo ocurrirá cuando aumenten los presupuestos de marketing tras la crisis (finales de 2010) y se ajuste a la baja el número de medios relevantes en términos de audiencia.

- Adiós a las grandes redacciones.
Es la gran ventaja y desventaja de Internet. Es muy fácil montar algo, pero muy complejo escalarlo y mantenerlo. Por eso tal vez en unos años veamos sólo dos extremos: 4-5 grandes cabeceras digitales (con o sin soporte tradicional), y 10-15 “nanomedios”, con estructuras de personal interno muy reducidas (15-20 personas) y una extensa red de colaboradores externos. Habrá qué pensar entonces en jubilar o no la palabra “periodismo”.

Medios, ocio y entretenimiento: horizonte 2013

El otro día escribía sobre la evolución de la publicidad online según ZenithOptimedia. Esta mañana PricewaterhouseCoopers ha presentado una visión complementaria, un extenso estudio (+600 pags.) sobre el sector combinado de Medios de comunicación, ocio y entretenimiento (MCOE).

Los datos en España, para el horizonte 2009-2013, revelan tres conclusiones interesantes:

- Banda ancha y conectividad en el móvil, empujan el sector de acceso a Internet. Supondrá el 27% del mercado de MCOE en el 2013 ($11.160 millones) y será el único que crezca por encima del 14% a partir del 2011.

- La industria de los videojuegos superará a la del cine a finales del 2009 en España, y será otra de las que más crezcan en los próximos 4 años. En el 2013 superará al sector discográfico y al de cine juntos.

- La edición de periódicos se tendrá que conformar con crecimientos entre el 2% y el 3% una vez superada la crisis a partir del 2010. En el 2013 moverá el 11% del mercado de MCOE, frente el 3% de la publicidad online.

Si algo confirman todos los datos es que, tras la recesión económica, el volumen de negocio que genera la prensa ha llegado para quedarse. Que nadie espere recuperaciones en unos años a niveles del 2003-2004. Los buenos tiempos se han esfumado para siempre. Los medios tradicionales tendrán que ajustar sus cuentas para ser rentables con el nivel actual de ingresos o desaparecer.

Google CEO to Murdoch: “You are wrong”

Esto es básicamente lo que dejó entrever ayer Eric Schmidt, el CEO de Google, en una videoconferencia con directivos de medios audiovisuales británicos. Cobrar por contenidos online no funcionará. Literalmente, dijo:

“These models [pago por contenidos] have not worked for general public consumption because there are enough free sources that the marginal value of paying is not justified based on the incremental value of quantity. My guess is for niche and specialist markets … it will be possible to do it, but I think it is unlikely that you will be able to do it for all news.”

Nada que no intuyéramos. Pero que el CEO de Google lo diga tan abiertamente es un duro golpe para las renovadas esperanzas de cobro por contenidos online, lideradas por Rupert Murdoch.

En todo este tema del pago por contenidos y noticias online me sorprenden dos cosas:

- El doble rasero de Google: por un lado se presenta como “aliado” de los medios con nuevas herramientas como Fast Flip, pero por otro avisan de que los intentos de cobrar por contenidos no funcionarán. Tienen toda la razón, pero es curioso. En el fondo lo que están diciendo es: “si el WSJ (o quien sea) cobra por sus contenidos, no funcionará. Si nosotros lo hacemos por ellos vía publicidad, compartiendo ingresos, sí”.

- La absoluta impotencia de los medios. Parece que todos estén esperando a que Google les solucione el problema. Y Google, obviamente, se reclina en su trono riéndose a carcajada limpia. Lo cual lleva a pensar un par de cosas: que la solución al problema de rentabilidad de los medios online no pasa simplemente por cobrar por contenidos de mayor o menor calidad, sino por desarrollar la tecnología y la capacidad de negociación que permita hacerlo de forma sutil e inteligente. Es decir, el problema es la tecnología, no el contenido… Y, más preocupante todavía, que Google tiene tal poder en sus manos que al resto de compañías sólo les queda rezar.

Foto: World Economic Forum

← Previous PageNext Page →