Internet, ese demonio
Regresamos con una foto, la de la izquierda.
Corresponde a la portada del Daily Mail del pasado miércoles día 10… y ya veo la luz que se os acaba de encender: “tabloide, peligro”.
El Daily Mail es el segundo periódico más vendido en Reino Unido (2 millones de tirada diaria), por detrás de The Sun. Es lo que se llama un “tabloide intermedio”: mitad noticias “serias”, mitad basura.
Llegó a mis manos en un vuelo de British Airways (sí, Mr BA da *sólo* tabloides a sus pasajeros…). El titular a toda página le deja a uno temblando: “Facebook bajo ataque”
El artículo lo podéis leer aquí, pero os ahorro el trauma con este breve resumen.
Según el Daily Mail, Facebook en un nido de pedófilos en busca de presas. Recientemente, una adolescente británica fue captada y asesinada por un lunático que contactó con ella vía Facebook. Desde entonces, hay una cruzada contra la web.
En la pieza del Mail, un “experto criminólogo” escribía un texto de apoyo titulado, “I posed as a girl of 14 on Facebook. What followed will sicken you“.
Lo que seguía explicaba cómo se hizo pasar por una adolescente en la red social. “Pasaron 90 segundos”, dice, “cuando un extraño ya me había hecho propuestas sexuales de todo tipo”.
Temazo, dirían los del Mail. Si no fuera porque el artículo del “experto” resultó ser falso. El criminólogo nunca había entrado en Facebook y ésta se plantea ahora demandar al Mail. El tabloide se ha disculpado. Pero la presión sigue.
El Ministerio de Interior británico quiere que la web instale el llamado “panic button“: cada vez que un adolescente crea encontrarse ante un agresor sexual al otro lado de la pantalla, clic, le da al botoncito y recibe asistencia inmediata de un experto o incluso la policía.
La historia es surrealista. La seguridad de los menores es crucial. El “panic button” no es descabellado. Pero imaginemos por un segundo que los lunáticos contactaran por teléfono a sus víctimas. O les escribieran cartas de puño y letra. ¿Criminalizaría alguien al “teléfono”? ¿Cargaría el Daily Mail contra el servicio de correo británico, el Royal Mail? Sería absurdo.
¿Por qué la sociedad, de la que los medios son altavoces, criminaliza entonces Internet y las redes sociales? La respuesta está en parte, creo, en los llamados “tecnology scares“, los “miedos a la tecnología”, al avance, a la incertidumbre del progreso.
Al leer el artículo del Mail, me acordé de otro realmente bueno que os recomiendo y que explica muy bien esta teoría. Estrito por el psiquiatra Vaughan Bell, colaborador de Wired UK, recorre la historia de los technology scares aplicados a los medios de comunicación. Unas muestras:
- En 1565, el científico suizo Conrad Gessner advirtió de los problemas que traería la imprenta, “una inundacion de información que sería perjudicial para la mente”, dijo.
- El estadista francés Malesherbes advirtió que las páginas impresas aislarían socialmente a las personas, al no obtener las noticias en la plaza del pueblo leídas en alto, como antes.
- Cuando la radio llegó, se le acusó de causar distracción y problemas escolares a los niños…
¿Suena familiar? Podríamos encontrar un “miedo” asociado a casi cualquier avance tecnológico, desde la invención de la rueda al ferrocarril.
Ahora le toca a Internet, el nuevo demonio. Un filón para los medios de “usar y tirar”.
Para más disfrute, no os perdáis el artículo de Bell.
Eric Schmidt: “No espiamos los contenidos de Gmail”
Interesante la entrevista de Charlie Rose a Eric Schmidt, Chairman y CEO de Google, el pasado viernes. Casi una hora en la que hablan de decenas de temas, desde los comienzos de la compañía a su asalto del mercado del móvil.
La entrevista completa la podéis ver aquí. En este extracto, Rose pone a Schmidt en un curioso aprieto al preguntarle por lo que ahora parece preocuparnos a todos: la privacidad. “¿Ustedes podrían espiar en mi cuenta de Gmail… lo hacen? ¿Podemos fiarnos de Google?”
