Mr. Chip

Intel y Qualcomm fueron dos protagonistas inesperados del pasado CES. Otellini anunció 25 nuevos procesadores. Nada nuevo. Su speech ya es un clásico del evento, igual que el del “esteroídico” Ballmer.

Intel fue noticia por defecto, porque Qualcomm también lo fue, presentando oficialmente algo de lo que ya hablamos aquí y aquí: los smartbooks.

Paul Jacobs, CEO de Qualcomm (en la foto), se ha tomado en serio el asunto. El primer smartbook, anunciado oficialmente en el CES, fue el Lenovo Skylight (debajo), un aparatito híbrido, con conectividad 3G, a mitad de camino entre el smartphone y el netbook. Una nueva categoría que posiciona el chip Snapdragon más allá de los móviles e intentará hacer sombra a los procesadores de la familia Core de Intel.

Si los subsidios de las operadoras no lo remedian, los smartbooks tendrán un precio entre 300 y 500 dólares (el Skylight, 499$). Con la categoría netbook tan arraigada, el boom de los smartphones y la inminente llegada del tablet de Apple, que pondrá todo patas arriba, creo sinceramente que el smartbook tiene difícil seducir al consumidor.

Sin embargo, la estrategia de airear las bondades de Snapdragon más allá de los móviles es perfecta para Qualcomm. En celulares ya es el líder; con Nexus One y Android lo ha demostrado. Ahora necesita entrar en múltiples dispositivos y convertirse en seria alternativa a Intel.

El pasado julio entrevisté en San Diego a Paul Jacobs. Le pregunté precisamente por estos temas. Recupero aquí algunas preguntas clave que vuelven a estar de actualidad:

P: Qualcomm busca incluir sus chips en otros aparatos además del móvil, como el Kindle. ¿Cree que los eReaders llegarán al mercado masivo?
A: Los eBook readers serán una buena oportunidad. Estamos desarrollando una tecnología para las pantallas llamada Mirasol. Pero creo que los eBooks pueden ser también una función de los netbooks. Siempre que la pantalla sea reflectiva, y no una que cree su propia luz como tenemos ahora. Habrá dispositivos especializados como los eReaders, pero también otros más generales, como los netbooks, que tendrán las capacidades de los eReaders incluidas.

P: Han lanzado los smartbooks. ¿Utilizaremos en el futuro sólo un equipo, para hablar, trabajar, entretenernos…?
A: Creo que los dispositivos que llevaremos encima todo el tiempo tendrán tantas funcionalidades como sea posible ya que el coste de proveerlas decrecerá y los consumidores querrán utilizarlas. La gente sigue comprando cámaras digitales a pesar de que pueden hacer fotos con el móvil. Ambos tipos de aparatos conviven, pero con el que llevemos con nosotros a todas partes, podremos hacer muchas cosas.

P: ¿No será el precio de los smartbooks un problema, entre 300 y 500 dólares?
A: El precio dependerá del tipo de pantalla y la capacidad de memoria. No veremos precios significativamente más caros. Pero los smartbooks tendrán mayor autonomía de batería y estarán siempre conectados a la Red. Lo importante para que un dispositivo móvil tenga éxito es que pueda encenderlo y tener acceso instantáneo a mi información. Como ocurre con un smartphone. Los netbooks y los portátiles no hacen eso hoy en día y queremos que los smartbooks sí lo hagan.

P: El chip Snapdragon no es compatible con Windows, sólo con Linux. ¿No es un obstáculo?

A: Puedes comparar un smartbook con un iPhone, es decir, un móvil que utiliza el sistema operativo de Mac pero que no parece un Mac y cuyas aplicaciones no son las que utilizas en el Mac. Es lo mismo que creemos ocurrirá con el smartbook. Habrá nuevas aplicaciones que se integrarán con las actuales, podrás trabajar con Office sin problema, por ejemplo.

P: ¿Por qué cree que pueden hacer sombra a Intel?
A: Con Intel, realmente lo vemos como una “coopetición”. Cuando pusimos un navegador por primera vez en un móvil, nos dimos cuenta de que la tolerancia a que las aplicaciones cargaran y el aparato funcionara, era muy diferente a la que uno tiene cuando se sienta frente a un ordenador. Si quiero acceder a Internet en mi móvil, lo querré hacer instantáneamente. Para eso necesitas un aparato que esté siempre conectado y sincronizado. Esa propuesta es diferente a la que Intel tiene ahora mismo.

Foto Paul Jacobs: Christopher Lee

La televisión en el móvil sí funciona en EE.UU.

Hace un tiempo hablamos del tema: el fracaso de la televisión en el móvil en Europa. Televisión en el móvil entendida como TV en directo soportada por un sistema de retransmisión, en lugar de descargas de vídeos via streaming a través de 3G.

Lo segundo es lo que ya tenemos desde hace un tiempo en España. Entre Movistar, Vodafone y Orange, apenas superan los 300.000 suscriptores, según la CMT.

Frente al streaming, la adopción de DVB-H, el estándar recomendado por la Comisión Europea para broadcast TV, ha fracasado estrepitosamente en media Europa. Ni Alemania, ni Francia, ni Reino Unido… únicamente Italia parece algo más animada a consumir TV sobre la marcha.

El problema en Europa se puede resumir así: aparente falta de interés de los consumidores y dificultad de acuerdo entre operadores, fabricantes, canales de televisión y anunciantes para llegar a un modelo de negocio beneficioso para todos.

A ello habría que añadir, en una fase posterior, el precio mensual del servicio, disponer o no de contenido de valor añadido en el móvil, contenido premium (shows, eventos deportivos, documentales…) y compatibilidad de terminales.

Mientras aquí vivimos en el limbo del DVB-H, en EE.UU. Qualcomm ha tomado las riendas y ha lanzado con Verizon (2007) y AT&T (2008) un red de retransmición basada en su tecnología MediaFLO. El resultado es un servicio que impresiona.

Aún no se conocen datos de suscriptores a MediaFLO. Y la ausencia de cifras siempre levanta sospechas sobre el éxito real del servicio. Pero la tenología, sin duda, funciona.

En el siguiente vídeo lo podréis ver. La duda es saber si Qualcomm se atreverá a desembarcar en Europa con su propio estándar. Tal vez en Reino Unido.

No será fácil. Han pasado demasiados años desde que se dijo por primera vez que la TV en el móvil sería un “hit”. Y las promesas incumplidas, pasan factura.

Continua la convergencia, llegan los ’smartbooks’

He seguido con especial interés la repercusión de la noticia de Qualcomm sobre su lanzamiento de dispostivos a mitad de camino entre smartphones y netbooks. Unos gadgets que la compañía ha bautizado como “Smartbooks“.

A finales de esta semana pondré precisamente rumbo a San Diego (California) para visitar la sede de Qualcomm y conocer de primera mano todos los detalles sobre los Smartbooks y Snapdragon, el chip con el que quiere robar terreno a Intel en el terreno de los netbooks.

El término “Smartbook” no deja de ser una palabreja de márketing. En realidad serán netbooks más pequeños (10 pulgadas) y baratos (200$ frente a los 300$ de un netbook) pero que utilizarán la conectividad 3G y se venderán a través de las operadoras de telefonía móvil.

¿Puntos a favor? Saldrán a la venta a finales de año cuando ya estará disponible la nueva versión del chip Snapdragon, que correrá a 1,3 Ghz, es decir, comparable a cualquier netbook con un Intel Atom, con la diferencia de que el soporte gráfico del chip de Qualcomm es muy superior.

¿Puntos en contra? Snapdragon no funciona con Windows XP (sólo con Windows Mobile o CE), lo cual podría intimidar a muchos potenciales compradores alérgicos a Linux. Sin embargo, con la llegada de nuevos SOs como Jolicloud o Cloud, esto debería cambiar. Eso sí, está por ver que el chip sea comptabible. La otra duda es saber si la estrategia de ir a través de operadoras de telefonía funcionará para llegar al gran público.

Qualcomm ha cerrado acuerdos con 15 fabricantes para desarrollar unos 30 productos basados en Snapdragon, además del ya famoso Toshiba TG01. Veremos. Inundar el mercado no siempre es sinónimo de éxito.

Este es el vídeo introductorio sobre qué podemos esperar de los Smartbooks. Como siempre, ilusorio, pero interesante.