El día que Nokia saltó al vacío

Hoy, 11 de febrero, huele a día histórico en el mundillo de la telefonía móvil.

En unos años se recordará, para bien o para mal, aquella semana, esta, en la que el jefe de Nokia, Stephen Elop, envió a sus empleados el email más contundente jamás escrito por un CEO, vendió su alma (y gratis) a Microsoft y saltó al vacío desde una plataforma en llamas esperando aterrizar en tierra firme y templada. Está por ver si lo conseguirá.

Hace unos minutos la finlandesa ha hecho oficial desde Londres lo que a lo largo de la tarde de ayer y esta mañana se daba a conocer entre rumores y confirmaciones: su alianza con Microsoft para parar los pies a Apple y Google.

Estoy aquí para luchar, y eso es lo que haremos”. Fue la frase lapidaria con la que Elop cerró la presentación. A los inversores, de momento, no les ha gustado.

¿Cuáles son las claves de la alianza?

1) Nokia adoptará Windows Phone 7 (WP7) como sistema operativo de referencia en sus smartphones. Elop lo repitió como cuatro o cinco veces. Ni MeeGo + Symbian ni Android. WP7 es la apuesta.

2) Symbian queda relegado a la gama media-baja y la idea es ir transitando poco a poco hacia WP7 en estos segmentos. MeeGo seguirá en fase experimental. Sacarán el primer smartphone con MeeGo este año, pero en plan prototipo.

3) Nokia impulsará los activos clave de MSFT en el móvil, es decir, además de WP7, Bing, Xbox Live y Office.

4) La tienda de apps de Nokia, Ovi, pasará a estar integrada en Microsoft Marketplace (han leído bien).

5) Microsoft proveerá sus propias herramientas de desarrollo para Nokia. Traducido: QT, la plataforma de desarrollo de Nokia, desaparece del mapa.

6) Reestructuración: Elop ha confirmado que despedirán a empleados a raíz de la alianza, que reenfocarán su gasto en I+D y que Finlandia, a pesar de todo, seguirá siendo la “casa” de Nokia.

Habrá más anuncios esta tarde, pero esto ha sido lo más jugoso. Por supuesto, no han faltado las citas de Churchill de Elop para meter épica al asunto y el bla, bla, bla marketiniano de Ballmer.

Mi visión del asunto, la verdad, es más agridulce que otra cosa.

A falta de digerir el bombazo y conocer el resto de detalles hoy y durante el Mobile World Congress que comienza este domingo, veo unos cuantos aspectos positivos y una pesada lista de incertidumbres. Ya lo sé, nadie dijo que reflotar Nokia fuera a ser fácil.

Primero lo bueno:

- Cambio brutal de actitud y estrategia: hace un par de años entrevisté al anterior CEO de Nokia, OPK. Ni se atrevía a nombrar a Apple y Google. Elop, sin embargo, ha llegado con ganas de guerra. Cierto, estaba obligado, no le quedaba otra que hacer un cambio radical y lo ha hecho. Si Nokia no despierta con esto, no lo hará nunca.

- Software: Xbox Live, Bing y Office son tres grandes activos para llevar al móvil. Si algo puede preocupar a Apple y Google es que esa integración de activos funcione. El propio Andy Rubin lo apuntaba en esta entrevista hace poco.

- EE UU: La alianza con MSFT dará a Nokia una mejor entrada en EE UU, mercado en el que habían fracasado hasta ahora.

Y ahora lo malo:

- Microsoft, el gran beneficiado: lo apuntaba en Twitter. Ballmer se ha colado hasta la cocina en la finlandesa sin necesidad de soltar un dólar. Creo que el mejor parado sin duda es Microsoft: se casa con Nokia pero seguirá “ligando” con otros fabricantes. Para ellos es una alianza caída del cielo. Para Nokia, un parche de urgente necesidad.

- Desarrolladores: serán la clave. Microsoft no había logrado hasta ahora atraer a una masa crítica de desarrolladores de apps en el móvil. Tampoco Nokia. ¿Por qué los van a convencer juntos?

- Fracaso de Nokia en software y servicios: con la alianza se esfuma la eterna aspiración de Nokia de ir más allá del hardware, de emerger en software y servicios. Microsoft toma las riendas. Ovi, MeeGo, Symbian… quedan en segundo plano. Será un golpe muy duro de digerir para Nokia, moral y organizativamente.

- Tablets: Nokia aún no tiene una estrategia establecida en este frente. Otra oportunidad que se escapa. Y MSFT tampoco se antoja como el mejor compañero de viaje…

Al final, me da que la broma de Vic Gundotra (VP, Google), resume bien la situación ahora mismo: “Two turkeys do not make an Eagle”. O tal vez sí…

Android, cargadores y Ballmer

El segundo día en el Mobile World Congress ha dado de sí. Me quedo con dos anuncios y una sesión:

- Vodafone se sube a Android. Con el HTC Magic. Costará entre 19 y 199 euros, dependiendo de la tarifa de datos. Más fino y ligero que el HTC Dream, saldrá al mercado en Abril en los cinco grandes: Reino Unido, España, Francia, Italia y Alemania. ¿Cuánto tardará Acer en anunciar su smartphone con Android? Según algunos rumores, muy poco.

- Cargador universal para el 2012. Será a través de micro USB. Los 17 principales fabricantes de terminales y operadores así lo han acordado. Lo bueno es que el nuevo sistema permitirá ahorrar el 50% de la energía que consumen los cargadores cuando están enchufados. Un pequeño pero importante paso para los estándares en la industria del móvil.

- Hablando de apertura y estándares. Fue la sesión que reunión a Steve Ballmer, CEO de Microsoft, Olli-Pekka Kallasvuo, CEO de Nokia y Ralph de la Vega, CEO de AT&T Mobile, moderados por Walt Mossberg, del WSJ. Lo mejor, la presentación de AT&T, con ejemplos muy claros (como la iniciativa Bondi) sobre cómo lograr mayor apertura en la industria. Tal vez por ser los que juegan con mayor desventaja, los operadores necesitan precisamente más que nadie que las aplicaciones funciones en cualquier dispositivo y en cualquier sistema operativo.

Tres frases me gustaron:

AT&T, Ralph de la Vega: “Si no actuamos pronto en estándares de desarrollo de aplicaciones, podemos volver a los días del SMS en el 2002, cuando sólo era posible enviar mensajes entre el mismo operador”.

Nokia, Olli-Pekka Kallasvuo: “Microsoft es grande, AT&T es grande y Nokia es grande, pero ninguno somos lo suficientemente grandes como para triunfar sólos”.

Microsoft, Steve Ballmer: “Tres tendencias marcarán el futuro del móvil: el aumento de la capacidad de los procesadores (multi-core), los interfaces naturales y las pantallas en cualquier sitio. No utilizaremos papel, utilizaremos pantallas”.

Y como colofón, una curiosa disputa. Walt Mossberg, a quien admiro, se pasó media sesión hablando del iPhone a una audiencia muy Europea, sobre un teléfono que a nivel mundial no llega ni al 3% de cuota de mercado. Error de Mossberg.

Un danés muy cabreado, se lanzó al micrófono en la Q&A y preguntó, con mucha razón, porqué todo el mundo se empeña en hablar de un móvil que no llega al 99% de la gente en el mundo. Ballmer empezó respondiendo: “Apple is irrelevant for the masses… some of the innovations we´ll see from the very elite-end are interesting, but we have a lot to do for the other 99,5%”.

Y Mossberg cerró con una actitud tan americana como absurda: “USA rules”. O eso creen.