Adiós, Steve

El mundo de la tecnología, de repente, es menos interesante.

Se va un genio, y lo recordaremos durante muchos, muchos años.

En su famoso discurso de Stanford dejó una cita que refleja muy bien su filosofía, una lección sobre cómo debemos afrontar la vida: como un regalo que hay que aprovechar, porque cada día, cada segundo, queda un poco menos:

Remembering that I’ll be dead soon is the most important tool I’ve ever encountered to help me make the big choices in life. Because almost everything - all external expectations, all pride, all fear of embarrassment or failure – these things just fall away in the face of death, leaving only what is truly important. Remembering that you are going to die is the best way I know to avoid the trap of thinking you have something to lose. You are already naked. There is no reason not to follow your heart.” - Steve Jobs.

Podéis leer el discurso íntegro (en castellano) aquí.

El día que Steve Jobs dijo adiós

Ese día tenía que llegar, tarde o temprano, y ha llegado hoy.

Quizás lleváramos una venda en los ojos, sabíamos que la salud de Jobs era frágil, muy frágil, sabíamos que su recuperación y su vuelta al frente de Apple sería casi un milagro, y que su aspecto en la última presentación, en esos cinco primeros minutos donde parecía haber envejecido 20 años en un par de meses, indicaba el final del camino.

Aun así, a pesar de la evidencia, tengo la sensación que todos nos creímos por un momento que esto iba a acabar bien, nos autoconvencimos, al menos yo, tal vez por egoísmo. Porque entre los muchos comentarios que se han escrito hoy sobre el adiós de Jobs, uno describe exactamente la realidad: “las cosas se han vuelto mucho menos interesantes“. Así, de un plumazo, de repente.

Es una incógnita si Tim Cook sabrá alimentar el aura de Apple creada por Jobs. La compañía continuará fuerte, seguro, y seguirá lanzando productos de éxito. Pero ese intangible de sutileza e inteligencia hecho electrónica, de diseño, de exclusividad al alcance de la masa, ese “sígueme, solo yo conozco el camino” tan típico de Jobs, probablemente se esfume con él. Ojalá no.

Estos son algunos de los artículos, vídeos y gráficos más interesantes que pululan por la Red a raíz de la dimisión de Jobs al frente de Apple. Obsesiones, recuerdos, genio, anécdotas y, en general, admiración, mucha admiración. Merecen la pena:

- “The end of the Steve Jobs Era“, (Byliner, 7 lecturas esenciales sobre Jobs, vía @ampique).

- “Icon ambulance” (Vic Gundotra, Google).

- “The end of an extraordinary era” (Walt Mossberg).

- “The 313 Steve Jobs´s patents” (NYT, gráfico).

- “Who needs him?” (Slate).

- “Money quotes, Steve Jobs-style” (Wired).

- “Most unforgettable Steve Jobs video moments” (The Next Web, vídeo).

Secretos de las presentaciones de Steve Jobs

Pocos saben hipnotizar a una audiencia como Steve Jobs. Frases cortas. Reflexiones de segundos. Y sentencias tan ingeniosas como preparadas.

La presentación del pasado lunes fue un ejemplo más. “Detenedme si habéis visto esto”, dijo cuando desveló el diseño del iPhone 4, ese que ya nos sabíamos de memoria gracias a Gizmodo. La gente estalló de risa.

O su forma de manejar el problema de conexión durante las demos: pasó rápidamente de largo, como si no hubiera ocurrido nada. Luego, mitad chiste, mitad amenaza, pidió a la gente que no utilizara la Wi-Fi. Pero no fue nada traumático. Una gran diferencia comparado con la presentación de GoogleTV. Allí tuvieron el mismo problema y, sin embargo, a uno le entraban ganas de esconderse debajo de la mesa al ver a Richi Chandra en apuros.

Presentar delante de cientos de personas no es fácil. Yo lo hacía en mi otra vida y, ahora, lo que mejor recuerdo son las interminables noches previas al evento, encerrado en el hotel de turno, ensayando con pausa las frases que luego surgían a borbotones.

Según Carmine Gallo, columnista de BusinessWeek y autora del libro “The presentation secrets of Steve Jobs“, el truco del jefe de Apple es más sencillo de lo que parece: mucho talento, claro, pero, sobre todo, mucha preparación. Los 10 secretos que hacen sus “jobnotes” memorables, dice, son:

1 ) Planificar en analógico: antes de hacer una sola transparencia, hay que ordenar las ideas, esbozarlas sobre papel, pensar las frases, crear un hilo conductor, seleccionar elementos a incluir (vídeos, fotos, expresiones…).

2 ) Describir en 140 caracteres: Jobs no utiliza más de una línea para describir un producto. Por ejemplo, “The world thinnest notebook”, para el Macbook Air. O “Magical & Revolutionary Device at an Unbelievable Price”, para el iPad.

3 ) Aludir a lo opuesto: crea un “villano”, un enemigo que haga que la audiencia se ponga de tu parte. En esto, él es muy bueno: el problema de los netbooks, lo anticuado de los teléfonos, Flash…

4 ) Centrarse en los beneficios:
Jobs vende los beneficios detrás de cada producto. Ayuda a la gente a responder la pregunta: ¿por qué debería comprarlo?

5 ) Ceñirse a la regla de tres: estructurar la presentación en tres grandes bloques, en torno a tres grandes ideas principales. La gente no recuerda mucho más.

6 ) Vender sueños, no produtos: carisma, tono mesiánico, y nuevas experiencias. Eso vende. Los teléfonos, los portátiles y las tabletas, no.

7 ) Utilizar slides muy visuales: simplicidad. Frases cortas. Fotos. El mensaje, si es bueno, se recuerda mejor con imágenes que con texto.

8 ) Dar significado a las cifras:
cuanto más grande sea el dato, más memorable. Y cuanto más se destaque y se ponga en contexto, mejor. 220 millones de iPods vendidos dice poco. Pero si se destaca que es un 73% del mercado y que Microsoft tiene un 1% del pastel, todo el mundo apunta.

9 ) Recurrir a palabras gancho: un clásico: “amazing”, “great”, “awesome”… las repite cientos de veces, estratégicamente situadas.

10 ) Crear intriga: no desveles los detalles que la gente quiere saber hasta el último momento. Antes, desarrolla tu historia, crea expectación.

One day… and counting

Faltan apenas 24 horas para conocer la que será una de las noticias tecnológicas más importantes del año: el nuevo producto de Apple. Sí, un tablet, un iPad, un Canvas...

Hay tantos posibles nombres como rumores fabricados durante meses y meses de especulación.

Ni con el lanzamiento del iPhone las espectativas estuvieron tan altas. Bueno y malo para Apple. Como no invente algo realmente revolucionario, será una auténtica decepción.

Creo que Apple lo tiene más difícil esta vez. El factor clave para que el tablet venda millones y millones será el balance entre innovación y precio. Convencernos de que necesitamos pagar entre 700 y 1.000 € por un nuevo cacharrito no será fácil. Los 100-200 € del iPhone lo hacen (casi) mass market… habrá que esperar para ver el precio final, aunque conviene recordar lo que ha pasado con el MacBook Air, estancado en un producto de nicho.

Si el equilibro entre funcionalidades y precio es bueno (el diseño se da por hecho), no hay duda: pondrá patas arriba el mercado de computación. Pasará como un huracán entre el batiburrillo de netbooks, smartbooks, MIDs, eReaders…

Una de las dudas que más ansia tengo por despejar: si el tablet tendrá display dual para escoger entre LED y pantalla de grises, a modo de imitiación a la tinta electrónica. Como Jobs se saque algo así de la manga (algo que ya existe en portátiles), adiós al Kindle, y el resto de aspirantes. Mañana, por fin, más.

Foto: tsevis, un galería en Flickr que merece mucho la pena visitar. Descubierta gracias a este post de Juan Antonio Giner

Sin Jobs, Apple seguirá adelante

Siguen los rumores desbocados sobre la salud de Steve Jobs, a pesar de que precisamente ha decidido apartarse de su puesto de CEO hasta Junio para intentar desviar la atención.

Uno de las últimas especulaciones viene de Bloomberg. Según la agencia de noticias económicas, Jobs podría estar considerando un transplante de hígado. Esto tendría relación con lo que algunos doctores argumentan, y es que el cáncer de páncreas que ya tuvo en el 2004 podría haberse vuelto a reproducir para extenderse a otros órganos.

En la entrevista con la periodista, Steve, harto de las preguntas sobre su salud, le soltó: “Why don’t you guys leave me alone — why is this important?”.

Es excesiva la atención mediática que está recibiendo la situación de Jobs. Algunos analistas ya han rebajado sus recomendaciones sobre las acciones de Apple y ahora aconsejan vender.

Creo que gente como Walt Mossberg dan en el clavo al analizar el tema. Jobs es un peso pesado, es lo más parecido a una estrella del rock en el sector tecnológico, un Bruce Springsteen de lo techie. Pero Apple siguió adelante en el 2004 cuando el cáncer parecía que apartaría a Jobs de la compañía definitivamente.

También siguieron adelante, y de forma exitosa, HP sin Carly Fiorina, que, a pesar de la pesadilla de HP-Compaq, dejó a la compañía en rampa de salida para adelantar a IBM como primer proveedor tecnológico mundial. Ballmer está haciendo un trabajo decente en Microsoft sin Gates. Dell llegó a lo más alto sin Michael Dell. eBay y PayPal sobreviven sin problemas al cambio de CEO (Rajiv Dutta y Meg Whitman respectivamente). Ejemplos similares hay muchos, desde operadores como Vodafone con la salida del visible Arun Sari a Intel o Yahoo.

Sin Jobs durante el 2004, Apple sentó las bases para el rediseño del iPod, el lanzamiento del iPhone, las nueva líneas de Macs… Se adentró en la mejor etapa de la compañía en toda su histoia. Sería erróneo pensar que Apple Inc. es Jobs Inc. Él es carisma y genio. Pero sin él Apple podrá resisitir y mejorarse. Talento interno les sobra.

¿Puede Apple permitirse ignorar el mercado de Netbooks?

“No sabemos cómo hacer un portátil que cueste $500 y que no sea un trozo de basura“.

Así de claro lo dejó Steve Jobs en su aparición por sorpresa en la conferencia telefónica del pasado Octubre para anunciar los resultados trimestrales de Apple. ¿Seguirá pensando lo mismo?

La pregunta es inevitable al leer un artículo en el WSJ sobre cómo las ventas de Macs en EE UU han caído un 1% en Noviembre, cuando el mercado creció un 2%. El problema, según la consultora NPD Group, se debió a un derrumbe de las ventas de los Mac desktops del 35%. Es la familia de los Macbook la que sigue creciendo por encima de mercado y compensando la reducción.

Un 1% de caída no es significativo. Pero apostaría que ha avivado el debate interno en la compañía sobre los portátiles de bajo coste. “El mercado acaba de empezar, veremos como va” dijo Jobs. Sony, MSI, HP, Dell, Fujitsu, Acer, Asus… han entrado. ¿Debería hacerlo Apple?

Dos razones a favor del SÍ: 1) La cuota de mercado de los ordenadores Mac sigue creciendo, pero todavía es muy baja. Está muy lejos de arañar siquiera a Dell o HP. Especialmente en el mercado corporativo, donde apenas sobrepasa el 5%.

2) El 2009 y comienzos del 2010 continuará siendo un periodo de caída del consumo. El precio se aupará como primer variable en la decisión de compra. En esta situación, ¿tiene sentido que Apple se siga posicionando únicamente como proveedor de alta gama? La lógica financiera llama a diversificar. A seguir el modelo iPod.

Dos razones a favor del NO: 1) Los productos de Apple siguen teniendo un margen de beneficio mayor que el resto de sus competidores: un 20% en los Macbooks, por ejemplo, frente al 6% de media en sus competidores.

2) Apple tal vez tenga ya entre manos el mejor netbook del futuro: el iPhone. Si el móvil va camino de reemplazar al PC como plataforma de comunicación, no se me ocurre un mejor punto de partida.

Está en las manos de Jobs. En CrunchGear dan otras 5 razones por las cuales Apple debería lanzarse a la piscina.